El vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) y presidente de Hipermay, Farina, dialogó con La Constructora Radio y advirtió que Ingresos Brutos es el impuesto más nefasto de la cadena comercial argentina. "Estamos trabajando en demostrar todo lo que está escondido atrás de una factura. Ya cumplimos la primera etapa, que era mostrar lo que está escondido atrás de un recibo de sueldo", señaló.
Farina explicó que la ley que obliga a mostrar los impuestos en la factura solo fue suscripta por tres provincias: Mendoza, Entre Ríos y Chubut. "En la factura solo se ven los impuestos nacionales. Las otras provincias no suscribieron", denunció.
"Ingresos Brutos nació en la dictadura y lo implementó Alfonsín"
El empresario recordó el origen de Ingresos Brutos: "Nació en la dictadura militar, no tiene bandera política. Fue orquestado en el gobierno de Raúl Alfonsín con la gobernación de Armendariz. El Ministro de Economía vino a explicarnos que necesitaban implementarlo para pagarles mejores sueldos a los maestros, policías, enfermeros y médicos. Yo tenía 23 años y me conmovió. Hoy peino canas y me di cuenta de que cada político que llegó, no importa la bandera, en vez de adecuar el gasto, lo incrementó".
"Hoy Ingresos Brutos en la mayoría de las provincias es el 5,5%. No conozco ningún maestro, ningún enfermero y ningún policía o médico que ganen bien. Claramente el recurso se está gastando en otra cosa", afirmó.
El impacto en las personas físicas y en los créditos
Farina advirtió que las personas físicas pagan un 9% de Ingresos Brutos sobre los intereses de los créditos. "Cuando vas al supermercado, a la casa o al auto, ya estás pagando un montón de impuestos con lo que consumís. Esa persona física, sobre los intereses, está grabada con el 9% de Ingresos Brutos y no lo puede deducir de ningún lado", explicó. Y agregó: "Hay que sumarle las tasas municipales y el impuesto al sello. Pagar un crédito en la Argentina es directamente comprar un salvavidas de plomo".
El ejemplo del paquete de fideos: de 100 a 128 pesos
El empresario realizó un ejercicio concreto para graficar el impacto de los impuestos en la cadena comercial. "Supongamos que envasar un paquete de fideos le sale a la pyme 100 pesos. Le suma 1,2 de Ingresos Brutos, 1,2 de impuesto al cheque y 1,2 de tasas municipales. Ya el costo pasa a 103,6", detalló.
Luego, en el centro de distribución, se suman "de vuelta el 1,2 de impuesto al cheque, el 5,5 de Ingresos Brutos y hasta el 6% de tasas municipales", lo que eleva el costo a 115 pesos. Finalmente, en el supermercado, se vuelven a sumar los mismos impuestos, y "el costo real que llega a la góndola prácticamente llega a los 128 pesos, algo que cuesta 100".
"Cuando nos dicen que los impuestos los paga la industria, es mentira. Los paga siempre el consumidor final, especialmente en productos de la canasta básica", subrayó.
La competencia desleal con China y la India
Farina también explicó cómo Ingresos Brutos afecta la competitividad de las pymes exportadoras. "Una pyme argentina que fabrica cucharas y quiere competir con la India o China produce a 100, pero con los impuestos acumulados llega al bazar del barrio a 130. En cambio, el producto chino llega al consumidor a 121 con IVA. El problema no es el tipo de cambio, es todo lo que se esconde atrás de un ticket factura", afirmó.
"Ingresos Brutos destruye puestos de trabajo en blanco"
El empresario denunció la competencia desleal de los comercios que trabajan en negro. "Una empresa que trabaja en blanco y paga todos sus impuestos no puede competir con la que trabaja en el mercado negro. Eso termina destruyendo puestos de trabajo en blanco para generar puestos de trabajo en negro", advirtió.
"Ingresos Brutos es el impuesto más nefasto que hay en la cadena comercial argentina. A eso hay que agregarle el impuesto al cheque y las tasas municipales. Todo lo que está escondido atrás de una factura y que nadie explica en qué se gastan esos recursos", concluyó.
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