El secretario general de ATE en el Hospital Garrahan, Alejandro Lipcovich, dialogó con La Constructora Radio y denunció una "persecución" contra los dirigentes sindicales que estuvieron al frente del reclamo del hospital. "Es una persecución contra los que tuvimos la responsabilidad de estar al frente de un reclamo que no era a título personal. Fue una lucha de seis meses de todo el hospital, de todos sus trabajadores y trabajadoras, y de un país entero", afirmó.
Lipcovich recordó que en febrero de este año Adorni anunció que iban a echar a los dirigentes y que ahora insisten con esa amenaza. "No pudieron concretarlo, pero buscan generar temor y división entre los trabajadores. La respuesta es organizarnos y movilizarnos, como vamos a hacer hoy con este abrazo", sostuvo.
El dirigente también apuntó contra los sindicatos que no le molestan al Gobierno: "Los dirigentes de UPCN acá no tienen ningún problema porque son los que firman paritarias al 1% y entregan los derechos de los trabajadores. Le molestan los sindicatos que cumplimos nuestra función, que es defender los intereses de nuestros compañeros".
"El Gobierno dice una cosa y los trabajadores vivimos otra"
Lipcovich marcó el contraste entre el relato oficial y la realidad del hospital: "El Gobierno dice que el Garrahan está bien, pero nosotros vivimos una situación de colapso. La lucha logró un alivio salarial, pero ese alivio ya pasó hace casi diez meses y no era el único problema".
El secretario general de ATE enumeró las problemáticas que persisten: "Hace tres años que no ingresa una sola enfermera. Eso degrada las condiciones de trabajo y la calidad de atención que reciben los niños y niñas. Seguimos sin que se destinen fondos a las obras realmente necesarias".
Como ejemplo, mencionó la sala de rayos: "Donde se deberían hacer el 30 o 40% de las placas, se arman filas enormes. Está paralizada hace siete meses y podría destinarse el dinero para resolver esa crisis. Sin embargo, el Gobierno pinta una habitación para sacarse una foto cuando no es el problema central. Hay dinero para las dos cosas: ellos mismos dicen que recaudan el doble".
Reclamos y marcha de la bronca
Lipcovich detalló los reclamos del sector: "Ingreso de personal, que se cumpla la ley de emergencia de salud pediátrica que no se cumple, que se reconozcan títulos que no se están reconociendo, y que termine esta precarización".
Consultado sobre la marcha de la bronca, confirmó que ATE es convocante y que la votaron en asamblea general. "Apostamos a que sea el canal para manifestar en las calles una bronca que es extrema. Los trabajadores, no importa en dónde estemos, todos hemos perdido salario y estamos sufriendo el problema del endeudamiento", afirmó.
"Lugones es el emblema de una política para desmantelar la salud pública"
Lipcovich fue contundente al referirse al titular de la Agencia Nacional de Salud Mental, Lugones: "Es el portavoz o el emblema de una política para desmantelar la salud pública en nuestro país. Una salud pública que está muy dañada y que si se concreta el plan de Lugones no queda nada".
El dirigente sostuvo que la marcha no la va a hacer la CGT ni las centrales sindicales, sino que "lo tenemos que impulsar por abajo, y los sindicatos combativos estamos jugados a que eso suceda".
"La causa del Garrahan conmovió a toda la sociedad"
Lipcovich valoró el apoyo de la población: "No hay familia trabajadora que no tenga algún vínculo con el Garrahan. Si no trajo algún niño o niña, algún familiar, un vecino, un amigo, sabe que el Garrahan es un hospital imprescindible". Y agregó: "Fue una combinación entre la decisión de ir a la lucha de tantos trabajadores y trabajadoras, y de la población que nos apoya".
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