El equipo de salud mental del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia llevó adelante una actividad comunitaria de prevención del suicidio en el marco del Día Mundial de Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre. Durante la jornada, los profesionales trabajaron sobre las pautas de alarma, los centros de salud disponibles y las herramientas de acompañamiento para familias que atraviesan situaciones de consumo, ideación suicida o embarazos problemáticos.
"La idea es poder llevar a la comunidad, brindar espacios y romper con los estigmas de la salud mental", explicaron desde el equipo. La actividad incluyó un taller para familias y espacios de escucha para adultos mayores, uno de los grupos más afectados por la soledad y la falta de redes de contención.
Pautas de alarma: aislamiento, desgano y falta de proyectos
Los profesionales detallaron cuáles son las señales de alarma a las que hay que estar atentos. "Primero el aislamiento, conductas que son muy bruscas. Si antes era muy divertido y ahora está en estado de angustia, se encierra. Otra pauta es que no quiere hacer nada, duerme todo el día, el desgano, que no tiene proyecto de vida, que no quiere hablar con nadie", señalaron.
También advirtieron sobre la falta de redes de apoyo y el uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes. "Saber con qué está comunicándose, qué es lo que mira, cuánto tiempo está solo. Esto de estar solo también es pauta de alarma", indicaron.
"No juzguemos, no estigmaticemos, no minimicemos"
El equipo de salud mental hizo un llamado a la comunidad a romper con el estigma y a fortalecer la comunicación familiar. "Siempre le decimos a la comunidad que cuando vemos a alguien que está sufriendo, que no juzguemos, no estigmaticemos y no minimicemos. Poder tener una escucha activa y un abrazo también", expresaron.
Los profesionales destacaron que la pandemia profundizó el aislamiento y la virtualidad, lo que afectó el contacto físico y la socialización, especialmente en los más chicos. "Los niños están muchos con las redes y se pierden socializar con otros pares. Nosotros como adultos somos promotores de brindarles herramientas para que puedan contar qué les pasa y ponerle nombre a esas emociones", concluyeron.
La actividad se desarrolló en el Hospital Regional y contó con la participación de la comunidad, que se acercó a informarse y a compartir sus experiencias.
7.png)
4.png)
.png)
12.png)
9.png)