El programa se
desarrolla en el marco del Plan de Coordinación Federal ENOS, impulsado por la
Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad
Nacional. El objetivo es preparar a los equipos que trabajan en las áreas
protegidas ante posibles lluvias intensas, inundaciones, anegamientos y otros
eventos asociados al fenómeno climático.
Entre las medidas
previstas figuran la elaboración de mapas de riesgo, la identificación de
períodos críticos y el establecimiento de criterios para activar los
operativos. También se busca integrar información meteorológica, hidrológica y
satelital para mejorar la toma de decisiones.
El plan
contempla, además, actualizar los inventarios de recursos disponibles,
identificar las limitaciones operativas de cada área y prever el
abastecimiento, la evacuación y la asistencia sanitaria en sectores que puedan
quedar aislados. La organización de los equipos seguirá los lineamientos del
Sistema de Comando de Incidentes, que distribuye las responsabilidades de
dirección, operaciones, planificación y logística.
El programa
alcanza a áreas protegidas de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos,
Santa Fe, Buenos Aires, Salta y Jujuy.
En el NEA incluye
los parques nacionales Iguazú, Campo San Juan y San Antonio, en Misiones; Iberá
y Mburucuyá, en Corrientes; El Impenetrable, Chaco, Laguna El Palmar y Colonia
Benítez, en Chaco; y Río Pilcomayo y la Reserva Natural Formosa, en Formosa.
También abarca El
Palmar y Pre-Delta, en Entre Ríos; Islas de Santa Fe, en Santa Fe; y Ciervo de
los Pantanos, en la provincia de Buenos Aires. En el NOA, los parques
alcanzados son Baritú y El Nogalar de Los Toldos, en Salta, y Calilegua, en
Jujuy.
La coordinación
con los gobiernos provinciales y municipales es uno de los ejes del programa,
tanto para compartir información sobre los riesgos como para organizar una
respuesta conjunta ante eventuales emergencias.
Uno de los
antecedentes utilizados por Parques Nacionales para mostrar la importancia de
la prevención es el operativo realizado en el Parque Nacional Iguazú. En
agosto, las autoridades dispusieron el desarmado preventivo de las pasarelas
del circuito Garganta del Diablo ante el riesgo de crecidas.
Según informó la
APN, después de esa decisión se registraron cuatro crecidas que superaron el
nivel de las pasarelas desmontadas, sin que se viera afectada la actividad
turística del parque.
La experiencia
fue presentada en septiembre durante una reunión del Consejo Nacional de la
Agencia Federal de Emergencias, en la que participaron representantes de
organismos nacionales y autoridades provinciales.
El Niño forma
parte del fenómeno climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS),
que modifica los patrones de circulación atmosférica y puede alterar las
precipitaciones en distintas regiones. En Argentina, sus efectos pueden incluir
períodos de lluvias intensas y crecidas en las cuencas fluviales, aunque el
impacto concreto varía según la región y la evolución de las condiciones
meteorológicas.
El informe del
Servicio Meteorológico Nacional correspondiente a septiembre señalaba una
probabilidad del 100% de que se mantuviera la fase cálida durante el trimestre
septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad prevista entre fuerte
y muy fuerte.
La puesta en
marcha del plan busca anticipar escenarios de riesgo y organizar los recursos
antes de que se produzcan emergencias. Su eficacia dependerá de la
actualización de la información, la disponibilidad de medios operativos y la
coordinación efectiva entre los organismos responsables.


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