El licenciado en Ciencias Biológicas y especialista en Biodiversidad de Greenpeace, Matías Arrigazzi, se refirió a la mortandad de ballenatos en las costas de Península Valdés. "Estamos con una noticia que no es la que deseamos tener. Están apareciendo muchos ballenatos muertos, pequeños, nacidos este año. Está llamando la atención, y creo que eso es positivo, porque veo que todo el mundo está preocupado", afirmó.
Arrigazzi pidió responsabilidad y cautela. "No ser alarmistas, a veces hay procesos en la naturaleza que pueden llevar a este tipo de fluctuaciones en las poblaciones, pero a su vez debemos ser conscientes de lo delicado que es el ecosistema y de todas las amenazas que ya tienen las ballenas relacionadas con las actividades de las personas", señaló.
La hipótesis principal: una bacteria
El especialista explicó que la hipótesis principal apunta a una bacteria que afecta a todo el organismo. "Puede causar lesiones en la piel o incluso septicemia, una infección generalizada, y lo que se está viendo es que está atacando especialmente a los individuos chicos, a los más indefensos", detalló. "Esta bacteria es propia del ecosistema, está presente en otros animales y en el agua, pero hay que averiguar por qué es tan alta la mortandad", agregó.
Arrigazzi aclaró que no hay evidencia directa de una causa antrópica, pero que no se pueden descartar otras variables. "Tenemos problemas con los efluentes, con la contaminación del agua, con las artes de pesca, con las colisiones, con la exploración offshore, la búsqueda de petróleo. Tenemos un montón de variables", afirmó.
Marea roja: una variable a considerar
Consultado sobre la marea roja, Arrigazzi respondió: "Es una de las causas históricas que causan muertes en ejemplares de distintas edades. Tiene temporadas y picos. No tenemos indicios de que se deba a la marea roja en particular, pero debe ser considerada".
El especialista también mencionó que se están tomando muestras en los laboratorios más importantes del país y que los especialistas están trabajando muy bien. "Ojalá lleguen a la explicación, pero no hay garantías. Muchas veces, aún teniendo la presencia de una bacteria, sigue siendo una hipótesis importante, pero no necesariamente la que explica todo", sostuvo.
Impacto en la población y proyección a largo plazo
Arrigazzi advirtió que la cantidad de ballenatos muertos representa entre el 70% y el 80% de los nacimientos registrados este año. "Si eso llega a ser así, es para tener mucho cuidado y hacer todos los estudios necesarios para ver de qué manera podemos ayudar a esta población a que se recupere", afirmó.
El especialista explicó que los estudios deben contemplar cómo varía la población en cuanto a nacimientos y muertes, y hacer una proyección a largo plazo. "Quizás hoy estamos ante un suceso que a lo mejor no se repite el año siguiente, pero el impacto que ya sufrió esa población hace que tengamos que tener especial cuidado para las temporadas que siguen", señaló.
Podrían seguir apareciendo ejemplares
Consultado sobre si podrían seguir apareciendo ballenas muertas, Arrigazzi respondió: "Se estima que alrededor de 350, es probable que sigan apareciendo. A lo mejor no tantas juntas como este primer pulso, que aparecieron cientas de golpe, pero la probabilidad indica que algunos cuerpos más pueden ir apareciendo, sobre todo siendo animales tan pequeños".
El especialista cerró con un llamado a apoyar la ciencia y ser pacientes. "Sin esa información estaríamos a ciegas. Apoyar a la ciencia y ser pacientes para ver si tenemos la explicación", concluyó.




