El proyecto fue
concebido originalmente como un satélite de observación de la Tierra para
estudiar el Mar Argentino, las costas y los ecosistemas oceánicos. Sin embargo,
durante su desarrollo incorporó una importante actualización tecnológica que
amplió significativamente sus capacidades, transformándolo también en una
herramienta de vigilancia y apoyo a la seguridad marítima.
Uno de los
principales aportes del SABIA-Mar será su capacidad para detectar embarcaciones
que operan fuera de la ley. El satélite podrá identificar tanto buques que
transmiten normalmente su posición mediante el Sistema de Identificación
Automática (AIS) como aquellos que apagan deliberadamente sus equipos para
ocultar su actividad, una práctica habitual entre embarcaciones dedicadas a la
pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
A ello se suma
una de las innovaciones más importantes de la misión: una cámara nocturna de
alta sensibilidad capaz de detectar las luces utilizadas por los buques
pesqueros durante operaciones nocturnas. Esta capacidad permitirá reconocer
patrones de actividad incluso en condiciones de oscuridad total, fortaleciendo
el monitoreo de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina y del Atlántico
Sur.
La información
generada podrá complementar otros sistemas de vigilancia empleados por el
Estado argentino, permitiendo optimizar la planificación de patrullajes y
mejorar los tiempos de respuesta de los organismos responsables del control
marítimo.
Aunque la lucha
contra la pesca ilegal aparece como uno de sus usos más relevantes, la misión
SABIA-Mar tendrá una amplia aplicación científica y productiva. Sus sensores
ópticos medirán el color del mar para estimar la concentración de clorofila-a,
indicador directamente relacionado con la presencia de fitoplancton, base de la
cadena alimentaria marina.
Estos datos
permitirán:
mejorar el manejo
sustentable de los recursos pesqueros;
aportar
información para la acuicultura;
detectar tempranamente
episodios de marea roja;
monitorear la
calidad del agua;
estudiar
ecosistemas costeros y oceánicos;
realizar
seguimiento de inundaciones, vegetación y recursos hídricos.
La información obtenida también contribuirá a reducir costos operativos para la flota pesquera mediante una mejor identificación de zonas de productividad biológica, favoreciendo una explotación más eficiente y sustentable de los recursos marinos.
Tecnología 100%
argentina
El SABIA-Mar
también marcará un hito para la industria espacial nacional. Será el primer satélite argentino de
observación de la Tierra que incorporará un receptor nacional de
posicionamiento global, denominado AGR-T, desarrollado por especialistas de la
Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata.
Además, incluirá
por primera vez sistemas de encriptación y autenticación para proteger las
comunicaciones entre el satélite y las estaciones terrestres, fortaleciendo la
seguridad informática de toda la misión frente a eventuales ciberataques.




