Otra vez, el
intento por romper el bloqueo de Tel Aviv sobre Gaza vuelve a ser frustrado con
violencia. La Flotilla Global Sumud, que se dirigía hacia el enclave palestino,
fue interceptada este jueves por fuerzas israelíes. Y, de nuevo, en aguas
internacionales.
Al menos 175 activistas que viajaban en una
veintena de embarcaciones con ayuda humanitaria fueron secuestrados frente a la
isla griega de Creta. Así lo confirmó el Gobierno de Israel en un video en el
que ironizaba: "Aproximadamente 175 activistas de más de 20 barcos (…)
se encaminan ahora pacíficamente a Israel".
La operación se
enmarca en una nueva iniciativa marítima impulsada por la Flotilla Global
Sumud, integrada por cerca de 100 embarcaciones que habían zarpado en las
últimas semanas desde Marsella (Francia), Barcelona (España) y Siracusa
(Italia), y en la que iban más de 1.000 activistas. La misión tenía como
objetivo declarado romper el bloqueo impuesto sobre Gaza, y entregar ayuda
humanitaria a los palestinos que tanto la necesitan.
Activistas denuncian que les apuntaron con láseres
Poco antes de la
intervención, los organizadores denunciaron que buques israelíes habían rodeado
a la flotilla "ilegalmente" en aguas internacionales frente a Grecia,
y que amenazaron con "secuestros y violencia".
Asimismo, calificaron la actuación como una grave violación del derecho
internacional.
En un comunicado
difundido en la red social X, la organización señaló: "A la hora de
publicar este comunicado (04:30 GMT), al menos 22 de los 58 barcos de la
flotilla han sido abordados por fuerzas israelíes, en total violación del
derecho internacional".
En la misma
línea, añadieron que "nuestros barcos fueron interceptados por lanchas
militares cuyos ocupantes se identificaron como de 'Israel'". También
denunciaron que los activistas fueron "apuntados con láseres y armas de
asalto semiautomáticas", y que los soldados "ordenaron a los
activistas agruparse en la parte delantera de las embarcaciones y colocarse a
cuatro patas".
El episodio
actual se suma a una serie de interceptaciones previas contra iniciativas
similares, consolidando un patrón recurrente. En septiembre de 2025, otro
intento de la Flotilla Global Sumud fue interceptado por Tel Avuv frente a las
costas de Egipto y del enclave. En la operación, que generó condenas
internacionales y denuncias de ilegalidad por parte de organizaciones como
Amnistía Internacional, al menos 400 activistas fueron detenidos y luego
deportados.
El bloqueo y la crisis humanitaria en Gaza
El objetivo de la
Flotilla Global Sumud es romper el
bloqueo que Israel mantiene el control de todos los puntos de entrada a Gaza
desde el año 2006. Un bloqueo que ha sido señalado por la ONU y diversas
organizaciones humanitarias de restringir de forma sistemática la entrada de
alimentos, medicinas y suministros básicos.
Además, el brutal
genocidio sobre Gaza, ‘iniciado’ en octubre de 2023, ha agravado de forma
extrema la situación del enclave. Según datos de las autoridades sanitarias
locales, han muerto al menos 72.600
palestinos y más de 172.400 han resultado heridos, mientras que distintas
estimaciones apuntan a una destrucción
masiva que afecta a cerca del 90% de la infraestructura civil. Y a pesar de
un acuerdo de alto el fuego en vigor desde octubre de 2025, se han registrado
ataques continuados sobre el enclave.
Türkiye y España aseguran que es una intercepción
ilegal
En este contexto,
Türkiye condenó la intervención israelí y la calificó como “un acto de piratería”,
al tiempo que aseguró que está tomando “todas las medidas necesarias” respecto
a sus ciudadanos y otros pasajeros a bordo.
“Al atacar la Flotilla Global Sumud, que buscaba
llamar la atención sobre la catástrofe humanitaria que enfrenta el pueblo
oprimido de Gaza, Israel
ha atacado los valores humanitarios y el derecho internacional”, señaló
el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
“Se están tomando
todas las medidas necesarias en coordinación con los países pertinentes
respecto a la situación de nuestros ciudadanos y otros pasajeros a bordo de la
flotilla”, concluyó el comunicado.
En paralelo,
Ankara y Madrid coordinaron posiciones ante lo ocurrido. Los ministros de
Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, y de España, José Manuel Albares,
mantuvieron una conversación telefónica en la que subrayaron que “la
intervención ilegal de las fuerzas israelíes contra la Flotilla Global Sumud,
que navegaba en aguas internacionales frente a Creta, puso en peligro la vida de numerosos civiles de diversas nacionalidades
y violó el derecho internacional”.
Así lo escribió
el portavoz del ministerio, Oncu Keceli, en X tras la conversación entre Fidan
y Albares, sobre la que añadió que ambos “subrayaron la necesidad de que la
comunidad internacional adopte una postura unificada contra la intervención
ilegal”.
Relatora de la ONU denuncia un “apartheid sin
fronteras”
La interceptación
de la flotilla también provocó una dura reacción desde Naciones Unidas. La
relatora especial para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese,
calificó la actuación israelí como un ejemplo de “apartheid sin fronteras”,
y cuestionó la impunidad con la que, a su juicio, se producen este tipo de
operaciones en aguas internacionales.
En un mensaje
publicado en la red social X, Albanese expresó su alarma ante el abordaje de
embarcaciones civiles frente a las costas europeas y planteó cómo es posible
que Israel pueda “asaltar y apoderarse de barcos en aguas internacionales frente a Grecia/Europa”.
“Más allá de lo
que se pueda pensar de Israel como Estado de apartheid y de sus líderes
genocidas, esto debería provocar una conmoción en toda Europa”, añadió,
instando a una reacción internacional ante lo ocurrido.




