En una nueva
agresión este martes, decenas de colonos ilegales irrumpieron en la aldea
palestina de Jalud, al sur de Nablus. Allí
incendiaron una vivienda palestina y obligaron a una familia a huir en
medio del caos, según testigos citados por la agencia de noticias Anadolu.
Durante la incursión, agredieron a
residentes y causaron destrozos en varias propiedades.
Um Shadi
Al-Tubasi, una madre palestina, cuenta que le
prendieron fuego a su casa mientras
su familia se encontraba en el interior. Salieron como pudieron. “Durante
diez días hemos estado viviendo con miedo constante. Temo por la vida de mis hijos”,
relata.
Fuentes médicas
confirmaron que al menos 15 personas resultaron heridas, entre ellas mujeres y
niños, tras ataques con piedras y palos. Las lesiones incluyen contusiones,
fracturas y casos de asfixia provocados por el incendio.
Ahora bien, en
Jalud, ubicada al norte de Jerusalén, la presión no es nueva. Según el jefe del
consejo local, Raed-Al Nasser, cerca de 1.700
hectáreas, de un total de 2.300, han sido confiscadas para la expansión de asentamientos israelíes ilegales.
Redada israelí en Qalandia, en Cisjordania ocupada por Israel
Continúan las redadas
Sin embargo, las
incursiones no se detienen en Jalud, sino que estas escenas se repiten una y
otra vez a lo largo de Cisjordania ocupada.
En la aldea de
Deir Jarir, al este de Ramala, los colonos israelíes atacaron una vivienda palestina y colocaron una bandera israelí en
su tejado, según denunció la organización de derechos humanos Al-Baydar.
A su vez, las
redadas por parte de las fuerzas de
ocupación israelíes continúan. Este lunes, en Nablus, tropas israelíes
volvieron a entrar en la ciudad a través del puesto de control de Al-Murabba.
Se desplegaron en Al-Makhfiya y Ras Al-Ain antes de avanzar hacia el casco antiguo,
donde asaltaron viviendas.
Más al sur, los
municipios de Qalandia, Kafr Aqab, Al-Ram también han sido objetos de incursiones.
Soldados dentro de las casas, familias obligadas a salir, habitaciones
convertidas en puestos militares. Algunos son interrogados. Otros, detenidos.
Sobre Qalandia,
drones. En los móviles, vídeos que muestran entradas forzadas del ejército,
gritos, carreras en pasillos estrechos. Afuera, silencio tenso. Adentro, miedo
contenido.
En Hebrón, los
ataques dejaron a un menor herido por fuego real en el campo de refugiados de
Al-Arrub. Lo sacaron de allí y lo llevaron al hospital. En Idhna, el gas lacrimógeno
obligó a varios vecinos a recibir atención en el lugar, tras otra incursión.
En medio de ese
mismo operativo, soldados israelíes
irrumpieron en el salón de la familia Abu Jhaisha y se llevaron a varios jóvenes. En Yatta, otro palestino y su esposa
fueron arrestados, según la agencia de noticias WAFA.
Y en Birin, al
sureste de Hebrón, no hubo ruido de disparos, pero sí otra forma de golpe.
Órdenes de demolición. Cinco viviendas y un corral. Papeles entregados que,
para quienes los reciben, significan algo más: la posibilidad real de que sus
casas desaparezcan.
Restricciones en la mezquita de Al-Aqsa
En Jerusalén Este
ocupada, la presión se traslada también al plano religioso, con la mezquita de
Al-Aqsa en el centro de nuevas restricciones.
Las autoridades
israelíes han prohibido durante una semana la entrada a la mezquita de Al-Aqsa,
en Jerusalén Este ocupada, a dos destacados predicadores palestinos: Raed Salah
y Kamal Al-Khatib.
Ambos fueron
citados para ser interrogados y, tras comparecer, recibieron una orden que les
impide acceder al recinto. “Hemos recibido una orden que nos prohíbe entrar en
la mezquita de Al-Aqsa”, declaró Salah. Cuando se le preguntó por su respuesta,
afirmó que el lugar “es un derecho puramente islámico” y que tienen derecho a
estar allí, calificando la medida de “inválida” e “injusta”.
Salah describió
además la prohibición como “un ataque contra nuestra religión” y una forma de “persecución
religiosa”, al tiempo que subrayó que el Waqf islámico en Jerusalén es
la única autoridad sobre la mezquita. Por su parte, Al-Khatib advirtió que la
restricción podría prolongarse más allá de una semana.
“Está claro que
el próximo domingo se tomará una decisión para extender la prohibición hasta
seis meses por parte del comandante de la Policía del distrito de Jerusalén”,
afirmó. “Al-Aqsa pertenece a los musulmanes, y nadie más tiene derecho ni
siquiera a un grano de su tierra”, añadió
La mezquita de
Al-Aqsa es el tercer lugar más sagrado del islam, mientras que los judíos se
refieren al área como el Monte del Templo, al considerar que fue el
emplazamiento de dos templos judíos en la antigüedad.
Las autoridades
israelíes han emitido cientos de órdenes similares este año contra clérigos y
fieles en Jerusalén Este ocupada y dentro de toda Palestina ocupada. Estas
suelen comenzar con una prohibición de una semana que puede ampliarse hasta
seis meses.

Incendios, redadas y restricciones: nueva escalada de violencia israelí golpea Cisjordania ocupada.
Cambios en los mapas digitales
Por otro lado, la
ocupación también tiene una arista no visible: la digital. Microsoft ha
introducido cambios en sus mapas digitales para incluir nombres geográficos
palestinos y eliminar algunas designaciones israelíes consideradas “engañosas”
en Cisjordania ocupada, según informó el Centro Árabe para el Avance de las
Redes Sociales (7amleh).
En un comunicado,
la organización señaló que las modificaciones afectan a servicios basados en
ubicación, como el buscador Bing. En estos, etiquetas que anteriormente
situaban lugares de Cisjordania ocupada bajo la denominación “Judea y Samaria,
Israel” han sido sustituidas por el término “Cisjordania”.
“Judea y Samaria”
es una denominación utilizada por Israel para referirse a este territorio. Sin
embargo, según el derecho internacional, Cisjordania ocupada, incluida
Jerusalén Este ocupada, es considerada territorio palestino ocupado y un
componente clave de un futuro Estado palestino.
Para Lama Nazeeh,
responsable de incidencia de 7amleh, estos cambios representan “una corrección
necesaria”. Asimismo, instó a las empresas tecnológicas a respetar el derecho
internacional y a no contribuir a la “borradura digital de la geografía
palestina”.
Una verificación
realizada por la agencia de noticias Anadolu en el mapa de Bing confirmó que
Microsoft ha adoptado el término “Cisjordania” para referirse al territorio
palestino, aunque la plataforma no ha emitido por el momento una declaración
oficial sobre estas modificaciones.
Una presión creciente sobre el terreno palestino
Lo que ocurre en
Jalud, en Nablus, en Hebrón, en Jerusalén Este ocupada o en internet no son
hechos aislados, sino expresiones de una misma dinámica que se extiende por
toda Cisjordania ocupada.
En ese contexto, cerca de 750.000 colonos israelíes viven en
141 asentamientos ilegales y 224 puestos avanzados, incluidos unos 250.000
en Jerusalén Este ocupada, una realidad que se traduce sobre el terreno en
fragmentación territorial, restricciones constantes y una presión creciente
sobre las comunidades palestinas.
Además, desde el
inicio de la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, la violencia se ha
intensificado aún más. Al menos 1.154 palestinos han muerto en Cisjordania
ocupada, unos 11.750 han resultado heridos y cerca de 22.000 han sido detenidos,
según datos palestinos.
Un proceso cuyas raíces se remontan a 1948, cuando el
invento colonialista de Israel estuvo acompañado de desplazamientos masivos de
población palestina. Al menos 750.000 personas fueron expulsadas de sus
hogares, en un episodio que sigue marcando, hasta hoy, el desarrollo del
conflicto.




