Expertas
independientes* en derechos humanos de la ONU pidieron este jueves justicia y
rendición de cuentas para las jóvenes y niñas que han sido víctimas
sistemáticas de trata en el marco de las alegaciones contenidas en el caso
Epstein.
Las expertas,
nombrados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, también
lanzaron una advertencia general sobre la "violencia persistente de los
sistemas de poder patriarcales" revelada por los "archivos de
Epstein", que el Departamento de Justicia de Estados Unidos comenzó a
hacer públicos a finales del año pasado.
Esta vasta
colección de documentos, fotografías, registros de vuelos y otros elementos
relacionados con las investigaciones sobre las actividades de Jeffrey Epstein,
financiero neoyorquino fallecido y acusado de haber creado una red de trata de
mujeres y niñas para su explotación sexual, ha sido objeto de importantes
debates jurídicos y políticos en los últimos meses, en Washington y más allá.
Llamamiento a una investigación transparente
"Estamos
gravemente preocupados por las alegaciones creíbles contenidas en los
'documentos de Epstein' sobre una trata sistemática de jóvenes y niñas con
fines de explotación sexual, y pedimos una investigación completa y
transparente", declararon las expertas en un comunicado de prensa.
Estas alegaciones implican a altos cargos
políticos, personalidades públicas, diplomáticos, líderes empresariales de
primer nivel y destacados académicos. Describen una trata generalizada de niñas y jóvenes a través de múltiples
fronteras internacionales durante varias décadas.
Esta situación
pone de relieve la discriminación y la violencia profundamente arraigadas
inherentes a los sistemas de poder patriarcales, así como las deficiencias
asociadas en materia de rendición de cuentas, subrayaron Siobhán Mullally,
relatora especial sobre la trata de personas (en particular mujeres y niñas), y
los cinco miembros del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las
mujeres y las niñas.
Una cultura de impunidad
Las expertas
recordaron que la trata de niños y jóvenes constituye un delito penal grave,
así como una flagrante violación de los derechos humanos. Asimismo, expresaron
su profunda preocupación por la
respuesta "totalmente inadecuada" de los gobiernos nacionales y las
fuerzas del orden.
"La
incapacidad para garantizar la rendición de cuentas perpetúa una cultura de
impunidad que perjudica de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, y
compromete la promesa de una protección igualitaria garantizada por el derecho
internacional de los derechos humanos", señala el comunicado de las expertas
independientes
Además, la trata
de niños con fines de explotación sexual destruye la infancia y tiene
consecuencias devastadoras a largo plazo para las víctimas.
Las expertas
recordaron a los gobiernos su obligación de prevenir la trata, proteger a las
víctimas y garantizar el acceso a la justicia, así como la existencia de
recursos efectivos, incluida la concesión de reparaciones.
Apoyo a las víctimas
"Las
víctimas y las sobrevivientes deben estar en el centro de toda respuesta eficaz
a la trata de seres humanos, una respuesta que sea a la vez sensible al trauma
y respetuosa de la igualdad de género", precisa el comunicado. "Los Estados deben garantizar
asistencia médica —incluidos servicios de salud sexual y reproductiva—, apoyo psicosocial,
así como medidas de reinserción social y recuperación a largo plazo".
Mientras la
atención mundial prestada a este caso comienza a desvanecerse, las expertas
pidieron acciones concretas, el establecimiento de responsabilidades y la
adopción de medidas urgentes para garantizar el acceso a la justicia, así como
la concesión de reparaciones, garantías de no repetición y transparencia.
"Los Estados tienen la
obligación de actuar, y esta obligación no ha hecho más que retrasarse", afirmaron.
Todos los
expertos nombrados de forma independiente obtienen su mandato del Consejo de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas, con sede en Ginebra. No forman parte
del personal de la ONU y no perciben remuneración alguna por su trabajo.
*Los relatores especiales, los expertos
independientes y los grupos de trabajo son expertos independientes en derechos
humanos nombrados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En
conjunto, estos expertos se denominan «Procedimientos Especiales del Consejo de
Derechos Humanos». Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de
forma voluntaria; no forman parte del personal de las Naciones Unidas y no
reciben un salario por su labor. Si bien la Oficina de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas actúa como secretaría de los Procedimientos Especiales, los
expertos actúan a título individual y son independientes de cualquier gobierno
u organización, incluidos el ACNUDH y las Naciones Unidas. Las opiniones o
puntos de vista expresados son exclusivamente del autor y no representan
necesariamente los de las Naciones Unidas o el ACNUDH.
**Siobhán Mullally, relatora especial sobre la
trata de personas, en particular de mujeres y niños y las expertas del Grupo de
Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres y las niñas




