Rubén Patagonia, uno de los referentes más importantes de la música patagónica y la cultura mapuche, falleció este jueves a los 69 años en esta ciudad, donde permanecía internado desde el 17 de noviembre por un tumor cerebral. Su deceso se produjo en el Hospital Alvear, tras una compleja evolución que incluyó una intervención quirúrgica y dificultades respiratorias en las últimas horas.
Nacido como Rubén Chauque el 2 de julio de 1956 en Chubut, el artista construyó desde los años 70 una obra profunda que entrelazó la identidad de los pueblos originarios con el rock, el folklore y la lucha social. Canciones como “Más allá del Colorado”, “Ay, Patagonia” y “Cutral-Có” –esta última producida por Ricardo Iorio– se convirtieron en himnos generacionales que trascendieron las fronteras regionales.
Un puente entre culturas y géneros
Rubén Patagonia compartió escenarios y grabaciones con figuras como León Gieco, Divididos, Almafuerte, Víctor Heredia y Lito Vitale, consolidando un diálogo musical único. En 2006 editó “Historias”, un disco que resume su búsqueda sonora y poética. Además, incursionó en el cine participando en “La película del Rey” de Carlos Sorín y en producciones internacionales junto a actores como Daniel Day-Lewis.
Legado educativo y comunitario
Más allá de la música, en 1984 creó el taller “Volver a Ser Uno”, dedicado al rescate y la transmisión de las culturas mapuche, aonikenk y selk’nam. Su trabajo educativo dejó una huella perdurable en varias generaciones, reafirmando su compromiso con la memoria y la dignidad de los pueblos originarios.
Primeras despedidas y reconocimiento
Entre los primeros mensajes de condolencia se destacó el del músico Tano Marciello, quien escribió: “Buen viaje, Rubén. Quienes te conocimos sabemos de tu impronta y poderosa voz”. Las muestras de afecto reflejan el lugar central que ocupa en la memoria colectiva del sur argentino.
Rubén Patagonia no solo fue un músico; fue una voz que narró la Patagonia desde la tierra, la resistencia y la belleza. Su partida deja un silencio profundo, pero su legado seguirá sonando en cada acorde que evoque la identidad de un pueblo y la fuerza de un territorio.




