El Senado aprobó esta tarde la reforma de la Ley Penal Juvenil, que incluye entre otras modificaciones la baja de la edad imputabilidad de 16 a 14 años, y establece una pena máxima de 15 años de cárcel para los delitos graves.
La iniciativa fue aprobada por 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención. De esta manera sancionó con fuerza de Ley el proyecto que había sido aprobado la semana pasada en la Cámara de Diputados.
La Cámara de Senadores aprobó esta la tarde la Reforma de la ley Penal juvenil que establece la aplicación de penas de reclusión a adolescentes de entre 14 y 18 años cuando sean imputados por delitos previstos en el Código Penal o en leyes penales especiales, vigentes o futuras.
Más allá de las ponencias, la iniciativa, además de fijar en 14 años la edad mínima de punibilidad, establece un tope de 15 años para las penas privativas de libertad aplicables a adolescentes. No obstante, introduce criterios restrictivos para la prisión efectiva: solo podrá aplicarse en delitos graves, con escalas penales de diez años o más.
Para el resto de los casos se prevén sanciones alternativas, como tareas comunitarias, prohibiciones de acercamiento a la víctima o medidas de reparación del daño. El dictamen reafirma garantías procesales y define la privación de la libertad como última ratio. Además, establece estándares específicos para la detención de menores: alojamiento separado de adultos, módulos diferenciados y acceso a educación, salud y programas de resocialización.
El proyecto dispone que el nuevo régimen entre en vigencia seis meses después de reglamentarse. Será el plazo que tendrían el sistema penitenciario federal y de las provincias para ajustar las instalaciones carcelarias.
Con información de Diario Popular.




