La Ley Nacional n° 17. 565 regula la
actividad farmacéutica, el ejercicio de la profesión de farmacéutico y las
condiciones para la habilitación de farmacias, droguerías y herboristerías.
Sancionada el 5 de diciembre de 1967, establece los principios fundamentales
para la seguridad sanitaria en el manejo de medicamentos.
“En este caso particular, ya ha habido en
el transcurso de todos estos años, ciertas modificaciones, y ahora van por la
desregulación en lo que se refiere a la venta de los medicamentos que no son
con prescripción médica en distintos lugares, la venta online, la
digitalización de recetas, etc.”.
“Hay una serie de ítems que son
prácticamente los mismos que propugnaron cuando asumió este gobierno con el
DNU-70 en la parte de farmacias, que eran en ese momento los artículos 315 al
325. En este caso con el DNU-70, la Confederación Farmacéutica presentó una
cautelar y por esa misma causa quedó todo suspendido”.
“Nosotros tenemos que tener en cuenta que los
argumentos que se utilizan, son argumentos estrictamente comerciales, y donde
el derecho comercial no está supeditado al derecho sanitario, sino al revés. Hay
un orden de prioridad dentro de lo que es el ordenamiento jurídico, lo que es
las leyes sanitarias están siempre por arriba del derecho comercial y
evidentemente no se ha tenido en cuenta”.
“El medicamento es un bien social, no es un bien
comercial… Eso ya está determinado en la Constitución misma y en los tratados
internacionales que tienen rango constitucional”.
“Ahora se pretende supeditar el derecho
sanitario sobre el derecho comercial, lo cual es una aberración. Por esta misma
causa se ha entrado este anteproyecto, donde se vuelven a insistir sobre los
mismos temas del DNU-70, pero obviamente convertidos en Ley”.
“La Constitución Nacional también dice en
el 121, donde las provincias no delegan si no quieren a determinado tipo de
tópicos en los cuales se encuentra la salud, a la Nación. Por esa misma causa,
nosotros tenemos una Ley de Farmacia, de ejercicio de la farmacia”.
“La farmacia es una profesión, donde la
ejerce un profesional liberal independiente, que es el farmacéutico, título de
grado otorgado por las universidades con más de 5 años, y que ello hace como
consecuencia que se esté afectando una profesión liberal independiente, sin
tenerla en cuenta, sin haber siquiera consultado”.
“En la provincia del Chubut tenemos una Ley
de Ejercicio de la Farmacia, por ende, no nos afectaría en principio esta ley
nacional, porque tenemos una ley propia, hay en el país más de 14
jurisdicciones en las cuales tienen ley propia… no la tiene Capital Federal, tiene
la ley nacional. Pero, por ejemplo, hablando de las provincias de mayor
cantidad de población, tienen ley propia de farmacia y, por lo general, no
influye en lo que se refiere a la ley nacional en lo atinente a lo que es la
venta de medicamentos”.
“La pretensión de este anteproyecto de
regulatoria, es poner los medicamentos en cualquier lado que ellos adjudican
una palabra que está en todas las leyes de farmacia, que es ‘venta libre en
farmacias’. Venta libre en farmacias significa que la persona que llega a una
farmacia puede comprar un medicamento sin la prescripción médica, eso no
significa que se pueda vender en cualquier lado”.
“Vender en cualquier lado es una venta
liberada… La venta libre en farmacias que dice la ley, le sacan la palabrita ‘farmacia’
y le dicen ‘venta libre’, es solamente que no tiene necesidad de la
prescripción médica por parte del facultativo. Entonces, es donde vienen las
incongruencias y las malas intenciones por parte de esto”.
“Estamos viendo con respecto al cambio del
DNU-70, que empiezan a autorizar (obviamente son preventivas las presiones por parte
de las plataformas online), la entrega de medicamentos por parte de las
plataformas”.
Afectando
a la salud pública en general
“La gravedad de esto, independiente de las
cuestiones sectoriales, es la salud pública, en definitiva. Nosotros estamos muy
preocupados por esto, porque esto afecta a la salud pública en general”.
“No es una cuestión sectorial, puede llegar
a ocurrir, por ejemplo, como ya ocurrió, lo que pasó en los 90, lo que pasó en
el 2000, por ejemplo, el proceso del problema de los propóleos con
laboratorios, el proceso que hubo en la década del 2000 con los medicamentos
sin transabilidad, obviamente, la falsificación y el contrabando”.
“Se perdería absolutamente el control del
medicamento. Aparte ya sabemos cómo es todo esto. Por ejemplo, hay una ley de
orden pública, que al ser una ley de orden pública se aplica en todo el país, que
es la Ley de los Antibióticos. La entrega de antibióticos tiene que estar
recetada con receta archivada, etc. ¿Qué ocurre? Esto va a empezar como pasa
siempre y en el kiosco vamos a comprar el geniol, vamos a comprar la aspirina, y
después va a ir aumentando”.
“Ya encontramos, inclusive, que en forma
fraudulenta que se entregan algunos kioscos hasta Viagra. Entonces, esto es muy
grave porque se pierde el control sanitario de la cuestión, que eso trae aparejados
problemas de salud pública en general y gasto económico superior”.
“Todo ese tipo de consecuencias que va a
haber: el mal uso del medicamento, ¿Dónde termina? Bueno, termina en el Estado,
en los hospitales y demás, produciendo más gasto de lo que se debería hacer. Esa
sería la parte económica de la cuestión, pero nosotros estamos pensando un
poquito más allá con respecto a ese tema”.
Perdida
de los medicamentos trazables
“Esto es un libre albedrío, se van a vender
antibióticos, otro tipo de cosas, y peor aún, no va existir la trazabilidad. En
una farmacia, que es un ente sanitario, tenemos controles de todo tipo, y
tenemos el medicamento trazable”.
“Lo que se lleva la persona de la farmacia,
si uno lo traza, sabemos cuál es el origen. Acá no va a haber ninguna
trazabilidad, ni un quiosquero lo puede trazar”.
“Hay cuestiones inherentes a la salud que
superan lo que es la parte comercial que pudiera haber. Por esa misma causa, el
derecho comparado hace que, en todo el mundo, más o menos civilizado, ocurre
eso. No se vende cualquier cosa en cualquier lado, eso ocurre en otro tipo de
países que son hasta económicamente más atrasados que nosotros, y entonces se
produce ese tipo de avances comerciales o de intereses creados”.
“Es
un país donde las profesiones universitarias tienen su prestigio, y tenemos una
determinada cantidad de cosas que hacen que los poderes económicos no deberían
superar a lo que es el conocimiento científico”.
“Por suerte en la provincia de Chubut, inclusive
ya hubo una manifestación en el 2024, por parte del Ministerio de Salud de la
provincia en ese momento, diciendo que todas las desregulaciones que habían
ocurrido con el DNU-70, cuando todavía no estaba la cautelar, no aplicaban en
nuestra provincia. Así que pretendemos que esto continúe, así como tal y que el
ejercicio del profesional de la farmacia en la provincia de Chubut siga como
tal con la ley que tenemos en la actualidad”.
La
posible estrategia de la Confederación de Farmacias para proteger esto
“Directivas que nosotros hemos tenido la
semana pasada, reuniones por Zoom, dentro de un par de semanas tenemos
reuniones en Buenos Aires, y la estrategia a seguir obviamente es actuar desde
el punto de vista político. En definitiva, estamos transcurriendo una excelente
democracia en muchísimos aspectos y por ende el sistema funciona como tal. Por
eso, lo que se ha determinado es obviamente concientizar a nuestros diputados, cada
uno de las provincias, a los senadores, etc. y explicarles cuál es todo este
contexto porque obviamente, todos los que son congresistas no tienen la
obligatoriedad de saber exactamente en consecuencia lo que puede llegar a
ocurrir con la desregulación”.
“Hay que explicarles y hacerles conocer a
la mayoría de qué se trata esto, porque el congresista, el diputado o senador que
no esté en el área de salud obviamente va a escuchar una sola campana, por esa
misma causa nosotros tenemos que accionar para hacer eso”.
“En el país tenemos más de 14
jurisdicciones que están con Ley de Farmacias propias y estamos actuando en
consecuencia justamente con una política adecuada para el conocimiento de la
gente, porque acá lo más importante es el común de la gente. Entonces, que esto
va en resguardo de la población, no todo lo contrario”.
“No hay argumentos… en su momento alguna
vez un concejal me dijo hace como 15 años atrás, ‘yo quiero salir de un asado e
ir a comprarme un uvasal a un kiosco’. Claro, yo voy a cambiar una política
sanitaria porque al salir de un asado tomaste vino y tenés problemas… no es así
la historia. Las políticas sanitarias no se rigen por unas cuestiones
personales, ni por una cuestión donde puede salir lastimado mucha gente y dar consecuencia
directa a lo que es la comunidad en general”.




