Agencia CTyS-UNLaM- El avance en el desmantelamiento del sistema
científico-tecnológico argentino no da tregua. En un contexto de fuerte
desinversión y en lo que muchos catalogan como un “cientificidio”, ahora
trabajadores y trabajadoras de universidades y de varios organismos científicos
(CONICET, INTA, INTI, SMN y CNEA) lanzaron un duro comunicando en conjunto.
Allí, alertan sobre el estado crítico de la situación.
“Argentina sufre
un proceso de destrucción de su sistema
científico, tecnológico y universitario absolutamente irracional desde el
punto de vista político, social y económico”, alerta el texto. Además, denuncia
que la inversión pública en la función ciencia y técnica, por debajo del 0.15 por ciento del PBI, es la más
baja en la historia del país en los últimos 54 años.
En el comunicado,
que lleva por título “Derecho colectivo a una Argentina mejor”,
se advierte también sobre las pérdidas salariales y la paralización de
programas estratégicos del CONICET, del Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el
Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional de Energía Atómica
(CNEA).
“Nunca un país
que hizo un esfuerzo sostenido durante más de 200 años para generar capacidades
científicas y tecnológicas al servicio de la sociedad las destruyó en tan corto
tiempo. Destruir es fácil, construir y
reconstruir lleva años, y en algunos casos no es posible”, se plantea.
El texto además
denuncia que mientras el mundo reconoce al conocimiento, la energía, la
biotecnología y las tecnologías avanzadas como recursos estratégicos del siglo
XXI, “Argentina expulsa, regala científicos al mundo y destruye precisamente
las instituciones que permiten desarrollarse en campos”.
“Derecho colectivo a tener
un futuro”
En esa línea, el
comunicado firmado en conjunto por los organismos de ciencia plantea también
una alerta sobre las consecuencias a mediano y largo plazo de estas políticas.
“Destruir la educación, ciencia y tecnología es destruir generaciones enteras
que tienen el derecho a tener un destino mejor”.
“¿Queremos una
Argentina capaz de generar conocimiento propio, trabajo digno, innovación,
producción y oportunidades para las próximas generaciones? ¿O aceptamos
resignadamente un país donde el talento se expulsa, la ciencia se abandona, la
educación se deteriora y millones de personas quedan condenadas a la pobreza?”,
se plantea.
Como cierre, el
comunicado resalta la postura de quienes firman: “El sistema científico y
tecnológico fortalece la soberanía de la Nación. EI futuro de Argentina nace
allí donde una sociedad decide no resignarse: cuidar a su pueblo, enseñar a sus
jóvenes, producir conocimiento y construir esperanza colectiva. Desde nuestras
instituciones seguiremos de pie defendiendo ese horizonte”.




