“No es inclusión, no se está trabajando y
muchas veces no los conocen. La población de ellos es el chico que tiene
solamente un CUD” (certificado único de discapacidad).
“Hay muchos chicos que están en proceso, que
nunca han sido diagnosticados por una cuestión de que la escuela en su momento
los dejó pasar con un proceso de inclusión, pero llegan a la secundaria sin
estar alfabetizados. Como mamá, me ha pasado con mi hijo que tiene un trastorno
en el lenguaje severo, implica que él necesita muchos apoyos y necesita de
alguien que lo acompañe para poder hacer las actividades, pero no tiene
conductas disruptivas”.
“Padeciéndolo desde primer grado”.
“Mi hijo va a la escuela número uno, en
donde he tenido varias faltas con la institución y a la vez el año pasado le
prohibieron el ingreso a la escuela. Siempre le pagué a un acompañante que
fuera de manera particular, ella se operó e igualmente pudo ir. Pero tuvo medio
año desescolarizado porque teníamos el amparo y la escuela no había puesto
ningún dispositivo para él”.
“Cuando planteamos el regreso, el director
dio la orden de que no ingresara. Armé la nota y obligué a la escuela a que me
haga una nota, me presenté en supervisión de escuela especial y me presenté con
la supervisora”.
“Hice la denuncia, pero quedó en cuestiones
administrativas… Volvió después de que tuvimos una charla con el equipo en
donde se garantizaron algunas cuestiones. Pero te puedo asegurar que en
realidad quedo en la nada misma”.
“Si no sabes la legislación, te dicen que el chico no
vaya”.
“Desde la docencia sé que las actividades
se tienen que planificar y a partir de ahí uno ve cómo tiene que proceder.
Ahora, la familia eso no lo sabe, entonces el chico con discapacidad lo que
hace es deambular”.
“Muchas veces te dicen ‘que vaya con un
acompañante terapéutico’ y hay una diferencia entre el maestro de apoyo a la
inclusión, que está formado pedagógicamente, y el acompañante terapéutico. Está
buenísimo que tenga acompañante terapéutico, pero en la escuela no te sirve,
porque necesitas herramientas pedagógicas, necesitas estar construyéndole un
montón de actividades”.
“Si no, el nene se aburre y terminas
molestando dependiendo de qué características tenga su discapacidad, es muy
complejo. Entonces es necesario concientizar la importancia de que el Estado
empiece a destinar mayor cantidad de maestras de apoyo a la inclusión”.
“Hoy de diez chicos que salen de la secundaria, tenés un
mínimo de cuatro que tienen problemáticas de aprendizaje”.
“Es muy complejo el panorama que se está
dando si realmente no lo empezás a trabajar desde la prevención. Necesitan un
trabajo desde que nacen, tener un relevamiento. Hoy no tenés una base de datos
en donde vos sepas cuántos chicos hay, no para estigmatizarlos, sino para
saber”.
“Hoy hay chicos que están pasando la
adolescencia ¿Cómo los independizaste? Tenés una sola escuela que recibe
adultos en Comodoro Rivadavia que pueden tener de los dieciocho hasta veintiún
años ¿Y qué vas a hacer con esos chicos después?”.
Las
complicaciones burocráticas que enfrentan las familias
“Las dos obras sociales las puse en el
amparo. Una porque en realidad la puso el papá con la obra social de él. Ganamos
el amparo, obviamente los profesionales no trabajaban con esa obra social, se
pagaba anticipadamente y se hacía el reintegro después. Todavía estoy esperando
el reintegro de noviembre, diciembre, enero y febrero de las prestaciones teniendo
sentencia firme”.
“A pesar de eso, la obra social decide arbitrariamente
cambiarlo de obra social. Porque trabajan con una que nuclea varias obras
sociales. Entonces, como perdieron el amparo y sabían que tenían que pagar, decidieron
pasarlo a otra. O sea que el amparo se cae”.
“¿Sabes
lo que implica para una familia después de haber pagado un amparo, de haber
llegado a esa distancia, lograr que te cambien, volver otra vez, y lidiar con
muchos papeles que son llevar todos los meses la facturación?”.
“Todos los meses, un papá tiene que llevar
al hijo, contar con alguien para poder trasladarlo a las terapias que necesite,
o dejar de trabajar para dedicarte a tu hijo y económicamente es imposible
sostener las terapias, es imposible”.
“Para que los profesionales puedan cobrar
uno tiene que decir que el chico va a 12 sesiones por mes. Los valores del
nomenclador el mismo sistema te obliga, porque además te hacen firmar un
contrato en donde vos pagas de tal fecha a tal fecha. Si a vos no te pagaron, lo
pagas particular, después te lo reintegrarán”.
“Estás prisionero de un montón de cosas
como papá, es un estrés extremo al que pasar. Porque sin las prestaciones conseguir
votos profesionales que tampoco la obra social te las da”.
“Te encontrás con muchos pibes que tienen
CUD pero que no tienen terapia. Porque la obra social los va pateando. Cuando la
edad fundamental es desde la niñez hasta la adolescencia para que vayan
adquiriendo habilidades”.
“La verdad es que mi intención con esto es que se
puedan construir o pensar políticas en donde se construya la formación y acompañamiento
a los padres realmente como corresponde, asesorándolos a dónde tienen que ir y
cómo se tiene que hacer”.
“También para que los organismos, los defensores
públicos, el juzgado, los equipos interdisciplinarios realmente le den
prioridad como dice la ley. Porque tenés una ley, tenés una convención que
adherimos y realmente no se cumple nada, no tienen ni prioridad en atención, no
garantizan”.




