“La persona que trabaja de acompañante
terapéutico, que es el punto clave en el tema de discapacidad, hoy cobra 4.600$
la hora a 120 días. Es decir, hay gente que no cobra, con lo cual siempre está
buscando otro trabajo”.
“La persona que transporta a una persona
con discapacidad, que la transporta para hacer los traslados, para hacer sus
terapias, su tratamiento, cobra 970$ el litro de nafta, la nafta sale 2.200$,
en vez de llevarlo a los 5 días que corresponde el tratamiento, lo lleva a 2”.
“La persona que trabaja en un taller
protegido que va todos los días a trabajar 4 horas a una herrería, una
carpintería, una persona con discapacidad cobraba hasta hace dos meses 28.000$.
Los hogares y los centros de día están todos desesperados… varios han cerrado, muchos
están haciendo feria americana, rifa, inventando algo”.
“La situación es de colapso”
“La ley resuelve todo esto, se votó, el
gobierno la vetó, se insistió en la Cámara de Diputados y Senadores. El
gobierno finalmente la reglamentó y le dijo a la justicia ‘quédense tranquilos
que yo la pongo en marcha’, pero no lo hizo”.
“No actualizó el nomenclador, las
prestaciones, y por eso hoy las madres están yendo de un lado a otro,
desesperadas porque nadie sabe cómo se accede a un traslado, a una terapia, a
un tratamiento. Es desesperante la situación y el gobierno está haciendo lo que
no se puede hacer, que es incumplir la ley”.
Coberturas
de obras sociales: Desregulación de prepagas y obras sociales.
“El decreto 7023 desreguló la atención de
prepagas y obras sociales. La justicia lo anuló eso, porque no existe lugar del
mundo donde yo tenga una prepaga y una obra social y digo, ‘esto lo atiendo,
esto no’. Hay un nomenclador para atender, pero no es un invento argentino, así
funciona el mundo”.
“La justicia lo anuló, pero muchos hacen
como si eso estuviera vigente. Entonces, ¿por eso es tan difícil hoy? ¿Qué es
lo que pasa en la práctica? Les piden más formularios, más cosas, al que tenía
que trasladarse para hacer un tratamiento antes le pedían que mandara un mail a
las 48 horas antes, ahora le piden 72 horas antes. Una vez que manda el mail,
le piden otras cosas y la obra social y la prepaga son lo mismo. Es decir,
todos hacen como si cumplieran, pero no lo cumplen y cada vez se le hace más
desgastante y más desesperante la situación sobre todo a las madres”.
La
utilidad de judicializar
“Fue útil, primero porque la ley esta, no
es un consejo. El gobierno tiene que tener un problema si no cumple la ley. El
gobierno escribió la reglamentación, pero como no actualizó las prestaciones y el
acceso a las coberturas seguimos en esta situación”.
“Yo creo que va a tener un nuevo problema
judicial el gobierno, porque hay una única manera, en mi opinión, que puede
fallar la justicia. Y es que, si hay una ley y uno no lo está cumpliendo cualquier
ciudadano común tiene un problema si no cumple con la ley. Bueno, el gobierno
no está cumpliendo con la ley acá”.
“Es un hecho que tiene la obligación de
hacer y encima el gobierno dijo, ‘sí, la voy a cumplir’. Pero no lo hace, es
realmente difícil entender por qué lo hace. Porque esto no tiene impacto
fiscal, yo creo a esta altura que el gobierno no quiere dar el brazo a otro ser
y ha decidido lastimar a las personas con discapacidad para no dar el brazo a
torcer. No encuentro otra explicación a tantas idas y vueltas y tanto lastimar
a las personas con discapacidad y a sus familias”.
“El arzobispo de Buenos Aires, García
Cuerva, cuando hizo su homilía el 25 de mayo, les dijo a los gobernantes, ‘ustedes
tienen que hacerse cargo de las personas con discapacidad’. Milei le respondió,
‘en el Evangelio, cuando había una persona con discapacidad que tenía muchos
problemas, no iba a ver al expresidente romano, iba a ver a Jesús’, como
diciendo, encárguese usted, Iglesia, yo Estado no me tengo que encargar”.
“Los gobiernos similares a Milei, han hecho
otra cosa en materia de discapacidad. La idea de que el Estado no tiene que
hacerse cargo de las personas con discapacidad es un invento del gobierno
argentino”.
“Creo que la justicia va a terminar obligándolo al
gobierno finalmente, no hay otro camino posible. No le puede decir al gobierno,
‘bueno, haga lo que le parezca’”.
“Por otro lado, hay mucha participación de
las familias; de organizaciones; de instituciones; escuelas especiales; centros
de día; talleres protegidos y de todos poniéndole el cuerpo, trabajando y yendo
para adelante diciendo, ‘acá estamos nosotros, no nos pueden dejar de atender a
las personas con discapacidad’”.
“Convivo con el dolor hace muchos años”
“Fui ministro de Desarrollo Social de la
Nación en la pandemia, estaba en los comedores y en los merenderos porque
estaba todo cerrado, estábamos todos asustados y muy preocupados. He sido
ministro en la provincia de Buenos Aires, he estado en inundaciones en barrios
pobres. He estado en situaciones muy críticas y convivo con el dolor hace
muchos años. Nunca me pasó como ahora de ver a las madres con hijos con
discapacidad, que me paren, me abracen y se pongan a llorar”.
“El nivel de angustia y de dolor que veo en
las madres no lo vi en ningún otro caso”.




