“Durmiéndolo con un ojo abierto y otro
cerrado, así se vive acá. Porque no es una seguridad dormir tranquilo. Siempre
hay alguien que está atento, y en esa condición, atender los requerimientos de
una persona con discapacidad es muy difícil”.
Mirta comenta, como el hecho de ir a
alquilar y sacar a sus hijos de su lugar, sus bienes, su escritorio, su pieza y
reunir tres en una habitación fue muy difícil, además se suman otras problemáticas.
“Estamos con el problema de los
acompañantes terapéuticos para ver si podemos dentro de lo normal trabajar
algo, pero estamos todos en la dulce espera… Llevo más de 30 días esperando a
ver que me digan el ‘ok’ de algún acompañante terapéutico para Nicolás”.
La pérdida
de cobertura medica
“Tenés que ir justo en el momento, si no tenés
que volver a los 30 días. Lo único, es que cuento que yo puedo llamar al médico
de cabecera. Pero hay otros que no, eso depende del profesional también”.
La
importancia del acompañante terapéutico
“Cuando son chicos es llevadero, vos podés
tener acompañante que te puede orientar y vos continúas trabajando con nuestros
hijos. Los acompañantes están solo lo que te cubre la obra social. Uno se
involucra también a continuar trabajando en casa en familia”.
“Organizar todo ese sistema que lleva ellos
a la contención para que se puedan integrar un poco más a lo que tiene que ver
con la vida diaria de cada uno de nosotros. Pero se complica un poco, se
complica bastante porque hay personal, pero tendríamos que tener un poco más de
personal involucrada sobre el autismo”.
Necesidades
urgentes a cubrir
“Yo creo que todos deben estar a la espera
de un acompañante, para ellos es muy esencial tener una persona fuera que no
sea la familia. Los hijos a partir de los veinticinco años, ya no quieren
trabajar con los padres, ellos nos ponen el límite. Cuando ya son adultos tenés
que empezar a moverte con gente que venga de afuera”.
Obras
sociales
En el caso de Mirta, en su casa todos
pertenecen a PAMI, y en cuanto a la medicación últimamente están a las
expectativas de si se corta o no la misma. “Son 30 días de medicación y a veces
hay problemas. A mí este mes me pasó que me cortaron la cadena de las cuatro
medicaciones y en un momento me quedé sin medicación después de muchos años. Nicolás
tiene una medicación que no tiene variación, hace más de 20 años que está con
la misma”.




