La protesta es en
reclamos de presupuesto para evitar dejar en la calle a becarios posdoctorales
que están a la espera de su pase a carrera de investigación, cobertura de salud
para becarios a quienes se les dio de baja de forma arbitraria, la vigencia de
concursos de personal de apoyo que se dieron de baja y recomposición salarial.
En ese marco,
sindicatos y organizaciones del sector científico expresaron su preocupación
por el alcance de las desvinculaciones. Desde la Asociación Trabajadores del
Estado (ATE) y la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de
Energía Atómica (APCNEAN) advirtieron que la medida no solo implica la pérdida
de puestos de trabajo, sino también un riesgo para el sostenimiento de
capacidades técnicas y científicas construidas durante décadas.
Según los
gremios, las desvinculaciones alcanzan a trabajadores que cumplen funciones en
áreas vinculadas a proyectos estratégicos del desarrollo nuclear argentino,
entre ellos líneas asociadas a investigación aplicada, tecnología nuclear y
desarrollo de infraestructura científica.
Durante las
protestas, los trabajadores reclamaron la apertura de instancias de diálogo con
las autoridades del organismo y cuestionaron la falta de respuestas frente a la
situación de los contratos no renovados.
El Gobierno, por
su parte, sostiene que las desvinculaciones alcanzan a 61 contratos temporarios
vencidos el 30 de junio y niega que se trate de un recorte sobre áreas
estratégicas. Según la versión oficial, los contratos involucrados corresponden
en su mayoría a personal administrativo o de apoyo, y aseguran que no se han
visto afectados ingenieros nucleares ni proyectos centrales del organismo.




