Venezuela se enfrenta a una de las mayores
catástrofes naturales de su historia reciente. Dos potentes terremotos
sacudieron el país en la madrugada del jueves, dejando al menos 32 muertos, más
de 700 heridos y daños generalizados que llevaron al gobierno a declarar el
estado de emergencia.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez,
informó que “hasta este momento hemos recibido reportes de 164 fallecidos y más
de 971 heridos”, aunque advirtió que aún no se dispone de datos completos sobre
La Guaira, una de las zonas más afectadas y ubicada cerca de Caracas.
La declaración de emergencia nacional se
produjo horas después de que una poderosa secuencia sísmica golpeara la costa
caribeña del norte del país en la noche del miércoles, provocando daños en
infraestructuras, interrupciones de servicios y la activación de alertas y
avisos de tsunami en distintos puntos de la región.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los dos terremotos habían causado “un número devastador de muertes”, aunque sin citar cifras oficiales. “Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al gran pueblo de Venezuela son de enorme magnitud y han dejado una cifra devastadora de fallecidos”, escribió Trump en la red social Truth Social.
Trump también expresó la disposición de
Washington para prestar asistencia. “Estados Unidos está listo, dispuesto y
capacitado para ayudar. He ordenado a todas las agencias de nuestro gobierno
que se preparen para actuar rápidamente. Estaremos allí para nuestros nuevos y
grandes amigos. Los primeros informes no son buenos”.
El
terremoto principal
La organización de monitoreo de internet
NetBlocks informó que la conectividad se redujo drásticamente en gran parte de
Venezuela, incluida Caracas, después de que los sismos dañaran infraestructuras
eléctricas y de telecomunicaciones.
Los datos de la red mostraron una caída
significativa de la conectividad tras los dos terremotos, que afectaron
diversos servicios esenciales del país.
Según los últimos datos técnicos del
Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el norte de Venezuela fue sacudido
por una extraordinaria secuencia sísmica doble.
Los sismólogos confirmaron que un primer
terremoto de magnitud 7,2 ocurrió cerca del municipio de San Felipe, capital
del estado Yaracuy. Apenas 40 segundos después, un segundo y más potente sismo
de magnitud 7,5 se registró al sureste de Yumare.
El segundo movimiento telúrico fue el mayor
terremoto registrado en Venezuela y el más fuerte en más de 125 años.
De acuerdo con el USGS, el sismo se produjo
a una profundidad aproximada de 10 kilómetros y tuvo su epicentro al oeste de
la localidad costera de Morón. Las fuertes sacudidas afectaron gravemente a
Caracas, donde varios edificios sufrieron daños o colapsaron parcialmente.
Rodríguez también confirmó importantes interrupciones
en el transporte regional e informó que el Aeropuerto Internacional Simón
Bolívar, en Maiquetía, fue cerrado indefinidamente debido a graves daños en sus
terminales y pistas de operación.
Las autoridades de protección civil se
desplegaron en las zonas cercanas al epicentro para evaluar los daños en
infraestructuras.
Videos difundidos en redes sociales
mostraron densas columnas de polvo elevándose sobre sectores comerciales de
Caracas mientras estructuras se agrietaban y desprendían partes de sus
fachadas. Equipos de emergencia continúan buscando personas atrapadas entre los
escombros.
“Situación alarmante”
El ministro del Interior, Diosdado Cabello,
confirmó a medios locales que la intensidad de los temblores provocó fallas
estructurales y el colapso de viviendas y edificios.
“Todos los organismos de seguridad y
respuesta de emergencia, incluidos Protección Civil, voluntarios, bomberos y
policías, están completamente desplegados en el terreno”, afirmó durante una
transmisión en la televisión estatal.
Cabello destacó una “situación
particularmente alarmante” en el sector de Altamira, en Caracas, donde varios
edificios residenciales sufrieron derrumbes parciales, dejando muebles y
pertenencias expuestos a la vista desde la calle.
El ministro instó a los habitantes de las
zonas más afectadas a permanecer en espacios abiertos debido al riesgo de
réplicas.
“Recomendamos permanecer en las calles,
cuidar a los niños y a los adultos mayores y mantener la calma mientras se
activan los protocolos de rescate”, añadió.
Ante el aumento de los daños estructurales
y los apagones localizados, Rodríguez agradeció a Naciones Unidas, organismos
multilaterales y varios gobiernos extranjeros por sus mensajes de solidaridad y
ofertas de asistencia humanitaria.
En particular, agradeció el apoyo ofrecido
por Colombia, Brasil, México, Türkiye, Jordania, Barbados, Curazao y Reino
Unido, incluidos equipos especializados en búsqueda y rescate.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula
da Silva, informó que instruyó a su cancillería a evaluar la situación y las
medidas de asistencia que Brasil podría brindar.
“Recibí con gran preocupación y
consternación la noticia de los impactos causados por el terremoto que golpeó a
Venezuela este miércoles”, escribió Lula en X.
Asimismo, reafirmó la disposición de Brasil
a apoyar al gobierno encargado de Delcy Rodríguez en las labores de recuperación
de las zonas afectadas.
El Centro de Alerta de Tsunamis del
Pacífico (PTWC) emitió una advertencia de tsunami para las costas de Venezuela
y para las islas vecinas de Aruba, Bonaire y Curazao.
También se activó un aviso de tsunami para
Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos, mientras las autoridades
monitorean posibles alteraciones en el nivel del mar.
FUENTE:
TRT español




