Las autoridades
venezolanas reportaron que el número de fallecidos por los terremotos del pasado
24 de junio ha ascendido a 1719 personas. El número de heridos alcanza los
5034.
En una rueda de
prensa previa este lunes, el coordinador residente y humanitario de la ONU en
Venezuela, Gianluca Rampolla subrayó que siete personas fueron rescatadas con vida
el domingo, mientras continúan las búsquedas entre los escombros. Hay unas
12.000 personas desplazadas.
Mientras las
familias siguen esperando noticias de sus seres queridos, Rampolla indicó que
aún no existe una cifra confirmada de desaparecidos
El coordinador
informó que la ONU y las autoridades venezolanas acordaron adquirir 10.000
bolsas para cadáveres ante la posibilidad de que el balance de muertos continúe
aumentando.
Aunque un total
de siete estados se han visto afectados, el mayor número de víctimas se
concentra en el estado La Guaira y el Distrito Capital de Caracas. Unas 2500
estructuras resultaron afectadas, muchas de ellas colapsaron completamente.
La respuesta
sigue desarrollándose en un entorno de riesgo. Desde los dos terremotos se han
registrado unos 500 temblores posteriores, incluido uno de magnitud 5,2 en la
madrugada del lunes, mientras una onda tropical amenaza con llevar fuertes
lluvias a las zonas afectadas.
“Seguimos
operando en un entorno de alto riesgo”, afirmó Rampolla.
La respuesta de la ONU en cifras
2000 rescatistas sobre el terreno de más de 27
países
El coordinador
humanitario reportó que 27 países han movilizado más de 40 equipos de búsqueda
y rescate. Esto representa a más de 2000 rescatistas sobre el terreno y más de
160 perros.
“Junto con las
operaciones de búsqueda y rescate, nos estamos concentrando, junto con el
Gobierno, en proporcionar atención sanitaria de emergencia, refugio, asistencia
alimentaria, agua y saneamiento, apoyo logístico para garantizar no solo el
almacenamiento, sino también la distribución de todos los suministros que están
llegando al país, así como protección”, apuntó Rampolla, añadiendo a que la
organización está trabajando en un nuevo llamamiento de emergencia que anexarán
a su plan humanitario actual.
Aunque las
operaciones de búsqueda y rescate suelen concentrarse en las primeras 72 horas,
los equipos han decidido prolongarlas porque aún reciben indicios de personas
atrapadas y siguen localizando sobrevivientes.
Se prepara una ampliación de la asistencia
alimentaria
El Programa
Mundial de Alimentos (PMA) también está reforzando su respuesta sobre el
terreno con apoyo logístico y asistencia alimentaria, ante el riesgo de que los
terremotos agraven el hambre en un país que ya afrontaba múltiples necesidades
humanitarias.
“La destrucción
está por todas partes”, afirmó la directora del PMA en Venezuela, Stephanie
Hochstetter, desde La Guaira. “Muchas personas han perdido la vida. Hay miles
de heridos y cientos de edificios destruidos o gravemente dañados. La población
va a necesitar alimentos”, advirtió.
El organismo
señaló que está preparando la ampliación de sus operaciones y cuenta con
capacidad para incrementar tanto la distribución de alimentos como el apoyo
logístico en función de las necesidades que se identifiquen en los próximos
días.
Actualmente, el
PMA dispone de más de 3000 toneladas métricas de alimentos almacenadas en el
país, suficientes para alimentar a más de 10.000 familias durante dos meses. Al
mismo tiempo, trabaja para movilizar suministros adicionales y definir las
prioridades de la respuesta en los estados afectados, en coordinación con el
Gobierno, las agencias de la ONU y los demás socios humanitarios.
La emergencia que empieza después del rescate
Mientras tanto,
la ONU prepara tres centros de atención en La Guaira para las familias que
perdieron sus hogares. Allí se prevé ofrecer atención médica, alimentos, agua,
saneamiento, protección y apoyo psicosocial.
En una entrevista
con Noticias ONU, la responsable de la Oficina para la Coordinación de Asuntos
Humanitarios (OCHA) en el país, Vanessa May, explicó que muchas personas han
perdido toda sensación de estabilidad.
“Pasar de tener
una casa, de tener un hogar, a estar en un refugio o en un alojamiento temporal
no va a ser fácil”, señaló.
May destacó que
el acompañamiento emocional será tan necesario como la comida, el agua o la
atención sanitaria. “Hay personas que necesitan un abrazo”, dijo, al describir
a familias que esperan noticias de sus seres queridos y a otras que ya saben
que permanecen bajo los escombros.
Cuando terminen
las búsquedas, la ONU y sus socios realizarán evaluaciones rápidas para
precisar las necesidades, incluidas las de personas mayores y con discapacidad.
La siguiente etapa incluirá la remoción de escombros y la recuperación
temprana, con atención a los daños en escuelas y hospitales.
May indicó que la
reconstrucción exigirá trabajar con las autoridades para determinar dónde
podrán vivir las familias desplazadas y realizar estudios de suelo antes de
cualquier reubicación. “Esto va a tomar tiempo”, subrayó.
Arquitectura humanitaria desde 2019
La responsable de
OCHA en el país apuntó que la ONU pudo reaccionar rápidamente gracias a la
arquitectura humanitaria establecida desde 2019 para atender la crisis
venezolana.
Esa red reúne a
agencias de Naciones Unidas, ONG nacionales e internacionales, la Cruz Roja y
otros actores humanitarios, y permitió adaptar de inmediato los mecanismos de
coordinación a la nueva emergencia.
Uno de los
principales retos ha sido identificar con precisión las necesidades más
urgentes. Para ello, los equipos humanitarios están recopilando información en
áreas como salud, seguridad alimentaria, nutrición, protección, agua y
saneamiento, con el objetivo de elaborar una evaluación más detallada de los
daños.
Uno de los
principales desafíos, señaló, ha sido ordenar la enorme ola de solidaridad
ciudadana. Muchas personas y organizaciones han acudido espontáneamente a las
zonas afectadas con donaciones de ropa, agua y otros bienes, lo que en algunos
casos ha saturado los puntos de recepción. Por ello, OCHA trabaja con las
autoridades para canalizar la ayuda a través de mecanismos coordinados.
“Que esa
solidaridad no pare”, concluyó May, al pedir que la atención sobre Venezuela se
mantenga más allá de las primeras semanas de la tragedia.
FUENTE: ONU




