El Superior Tribunal de Justicia de Chubut dio a conocer un nuevo fallo en relación al homicidio del menor Lautaro Labbe. La causa, en la que fue condenado el efectivo policial Simón Cruz, llegó a la intervención del máximo tribunal provincial en virtud de la elevación de la causa “en consulta”.
Luego de emitir sus votos, los ministros Andrés Giacomone, Camila Lucía Banfi Saavedra, Javier Gastón Raidán, Mario Luis Vivas, Silvia Alejandra Bustos y Ricardo Alberto Napolitani resolvieron confirmar la condena dictada contra Simón Cruz. Asimismo, ratificaron la pena fijada en 20 años de prisión, la cual había sido readecuada previamente por la Cámara en lo Penal local.
La investigación del caso, el juicio por jurados y la intervención ante la Cámara en lo Penal estuvieron a cargo del fiscal general Julio Puentes, quien contó con el acompañamiento del funcionario de fiscalía Franco Tavano.
Los antecedentes del proceso judicial detallan los siguientes pasos:
29 de agosto de 2025: Un jurado popular declaró responsable al imputado Cruz por el hecho traído a debate por la fiscalía. Posteriormente, el juez técnico le impuso una pena de 22 años de prisión.
Noviembre de 2025: La Cámara en lo Penal local “confirmó parcialmente la sentencia condenatoria” y readecuó la pena para Cruz en 20 años de prisión.
El ilícito ventilado en el debate ante jurados populares aconteció el pasado 18 de abril de 2023, a las 02:30 horas. En ese momento, una comitiva policial integrada por el imputado Cruz, entre otros, se dirigió a la calle Los Claveles y Huergo del barrio San Martín, debido a que presuntamente había dos personas intentando abrir autos.
Al llegar al lugar, el personal policial no divisó a nadie. Seguidamente, dos menores —uno de ellos la víctima— salieron corriendo e ingresaron al pasaje Las Rosas. El segundo menor logró huir.
De acuerdo con los elementos del caso, Cruz extrajo su arma, la cargó y efectuó un disparo por la espalda en la nuca a la víctima, el menor Lautaro Labbe. El efectivo actuó abusando de su función, ya que no existía ninguna situación de peligro inminente para él ni para sus compañeros, ni motivos para que extrajera su arma.
Tras el disparo, el menor permaneció internado durante ocho días, para finalmente fallecer como consecuencia de la herida de arma de fuego recibida.




