“Parece que el gobierno quiere este
miércoles retroceder en una protección histórica como la ley glacial. Hay mucha
tensión internacional, estamos hablando permanentemente con organizaciones. Incluso
los propios relatores de la ONU mandaron un fuerte documento al gobierno
nacional y al Congreso contándole el daño que hace esta regresión ambiental”.
“Incluso obispos patagónicos que hicieron
un durísimo comunicado. De lo más duro que vi en mucho tiempo. La verdad que
hay todo un abanico muy grande de gente que se opone a esta modificación y,
como contrapartida, solo las grandes mineras internacionales están a favor de
esto”.
“Es increíble lo que hace el Congreso, está
legislando para un puñado de multinacionales, algo que es muy cuestionable en
todo sentido, ético y legal, con legisladores con intereses cruzados, es un
desastre”.
“La
federalización de las decisiones a tomar”.
“El proyecto de Ley de modificación del
Ejecutivo rompe con ese federalismo, porque ahora una provincia de manera
unilateral y arbitraria va a disponer del agua de cuencas que alimentaban a
varias provincias. Esto rompe con ese federalismo de concertación que tenía
nuestra propia legislación y a nivel científico también tendría un impacto muy
grande”.
“Este proyecto lo que hace es romper con el
criterio científico y dejar un criterio arbitrario, unilateral, político, de un
funcionario de turno que dirá qué glaciar se protege y cuál no”.




