“No tienen licencia social, y sabemos qué
poder está detrás del poder: Barrick, Río Tinto y Glencore. Entonces, esas
corporaciones que son las que quieren quedarse con nuestras reservas en el
marco de la peor crisis climática que estamos viviendo, con sequía, con
incendio, con falta de lluvia, con falta de nevada. Son las que nos vienen a
decir que la producción que trae está al ‘servicio del progreso y del
desarrollo’. De ese lado hay una minoría muy peligrosa, de este lado, está el
pueblo”.
“Si avanzan
con esta ley va a haber conflicto social en la capital federal, en cada pueblo
y lugar donde vivan cerca de una zona periglacial”.
“Estamos evaluando convocar desde el mediodía
en el Congreso y a las 17 horas movilizar desde el Obelisco al Congreso.
Todavía no está definido, pero es un poquito el plan que estamos debatiendo”.
“Para el día 8 va a ser una jornada
plurinacional de lucha en todos los territorios. Que involucre a todos los
ambientalistas, no solamente específicamente los que luchan por el agua, es una
marcha que trasciende el activismo socio-ambiental”.
“Esta ley no es un problema aislado de
ambientalistas, forma parte del programa económico de desplazamiento. Poblamos
territorios, de reprimir y neutralizar la resistencia social para juntar dobles
para parar el fondo monetario. No es de ambientalistas, es de toda la sociedad
argentina”.




