La población
afronta apagones más prolongados y un desplome del turismo que golpea
fuertemente su economía. En medio de la presión estadounidense, el Gobierno de
Miguel Díaz-Canel anunció que permitirá a sus ciudadanos en el extranjero
invertir en empresas privadas en la nación.
Cuba se enfrenta este lunes a nuevos cortes
eléctricos de gran magnitud.
El operador de la
red cubana, UNE, reportó un colapso en la red eléctrica nacional, dejando a
cerca de 10 millones de personas sin electricidad en medio del bloqueo petrolero impuesto por la Administración de Donald Trump que
agrava la crisis en la isla.
Se trata del sexto apagón masivo en año y medio. La
compañía informó que se encuentra investigando las causas del apagón, el más
reciente de una serie de cortes de energía generalizados que duran horas o días
y que este fin de semana provocaron una inusual
protesta violenta en el país, en la que cinco personas resultaron
detenidas.
La crisis
energética se ha agravado desde mediados de 2024. La situación responde a
múltiples factores, entre ellos problemas estructurales en el sistema eléctrico
y las restricciones externas sobre el suministro de combustible. Sin embargo, la situación se agrava luego de que
Estados Unidos intensificara la presión sobre Cuba, desde la captura del
entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, hasta ese
momento el mayor proveedor de combustible a la isla.
El impacto del bloqueo petrolero de Estados Unidos
El mandatario
estadounidense Donald Trump cortó los
envíos de petróleo venezolano a la nación latinoamericana y amenazó con imponer aranceles a cualquier
país que venda petróleo a La Habana, asfixiando así la ya obsoleta red
eléctrica de la isla.
Previo al apagón
de este lunes, datos citados por la UNE, indicaron que nueve de las 16 unidades
termoeléctricas del país se encuentran fuera de servicio debido a averías o
trabajos de mantenimiento, pese a que esta tecnología representa cerca del 40%
del sistema energético cubano.
Expertos
independientes consideran que la situación es el resultado de “una combinación de infrafinanciación
crónica del sector y el actual bloqueo de Estados Unidos”. Por su parte, el
gobierno cubano ha insistido en que las sanciones estadounidenses constituyen
el principal factor detrás de lo que describe como una “asfixia energética”.
La escasez de
combustible y los problemas de generación han provocado apagones rotativos en
todo el país y limitaciones en algunos servicios públicos, una situación que ha
paralizado buena parte de la actividad económica y ha incrementado el malestar
social.
En medio de esta
escalada, Trump afirmó el domingo 15 de marzo que su Administración podría
alcanzar "pronto" un acuerdo con el Gobierno cubano, aunque advirtió
que la prioridad inmediata de Washington está centrada en el conflicto con
Irán.
“Cuba también
quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o
haremos lo que sea necesario”, declaró el republicano.
Trump agregó que
su Gobierno mantiene contactos con La Habana, pero matizó: “Estamos hablando
con Cuba, pero vamos a tratar con Irán antes que con Cuba”.
En las últimas
semanas, el mandatario estadounidense ha endurecido su discurso hacia la isla,
llegando a afirmar que la Administración de Díaz-Canel podría caer pronto y que
el país se encuentra “en ruinas” tras el bloqueo de crudo impuesto por
Washington.
El líder de la Casa
Blanca incluso sugirió que la isla podría convertirse en objeto de una
“adquisición amistosa”, para luego añadir: “Puede que no sea una adquisición amistosa”.
El turismo, otro sector golpeado
A la crisis
energética y al conflicto diplomático se suma el deterioro del turismo, uno de
los pilares de la economía cubana.
Según datos
publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI),
la ocupación hotelera en 2025 cayó más de cuatro puntos porcentuales con
respecto al año anterior, hasta situarse en apenas 18,9%.
Los ingresos del
turismo internacional también disminuyeron. En el mismo periodo, el sector
generó 109.426 millones de pesos, lo que representa una caída del 9,3%.
El número total
de visitantes extranjeros alcanzó 1.810.663 personas, cerca de un 18% menos que el año anterior y el peor
registro desde 2003 si se excluyen los años de la pandemia del Covid-19.
Entre los
principales mercados emisores se mantienen Canadá con 754.010 visitantes y
Rusia con 131.882, seguidos por Estados Unidos, México, Argentina, España,
Francia, Colombia y Alemania.
Sin embargo, la
mayoría de estos países registró descensos significativos en el número de
visitantes. Las caídas más pronunciadas se dieron en Alemania, Rusia, España y
Francia.
El turismo fue
durante años una de las principales fuentes de divisas para la economía cubana,
pero se encuentra ahora en una situación crítica. La crisis económica interna,
las sanciones estadounidenses, la reducción de rutas aéreas directas y las
consecuencias de epidemias como el dengue y el chikunguña registradas en la
isla durante el último trimestre de 2025.
Además, el
bloqueo petrolero ha generado problemas adicionales para el sector al afectar
el suministro de combustible para aviones. En los últimos meses, varias aerolíneas han cancelado sus rutas
hacia el territorio cubano, incluidas compañías canadienses y rusas,
mientras otras han reducido sus frecuencias.
Las dificultades
también han afectado a la industria hotelera. Grandes cadenas que operan en el
país, como Meliá Hotels International, Iberostar y la canadiense Blue Diamond
Resorts, han cerrado temporalmente parte de sus instalaciones ante la caída de
visitantes.
Cuba abrirá la inversión privada a sus ciudadanos
en el exterior
Bajo la intensa
presión, el Gobierno cubano anunció que prepara una reforma económica que permitirá a los ciudadanos de la isla residentes
en el extranjero invertir en empresas privadas dentro del país. La medida
supone un cambio significativo en la política económica de La Habana y llega en
un momento marcado por contactos recientes con Washington y por la profunda
crisis económica que atraviesa la isla.
El anuncio fue
confirmado por el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e
Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva, durante una entrevista concedida a la
cadena estadounidense NBC. La decisión ya había sido adelantada por el diario
'Miami Herald'.
Según explicó el
funcionario, la iniciativa no se limitará a pequeñas operaciones comerciales.
También abrirá la puerta a inversiones
de mayor escala, especialmente en sectores considerados estratégicos para
la economía cubana, como el turismo, la minería y la energía, así como
proyectos de infraestructura.
Se espera que el
propio Pérez-Oliva ofrezca más detalles sobre el alcance de la medida en una
intervención en la televisión estatal cubana. El anuncio se produce apenas unos
días después de que el Gobierno reconociera haber iniciado conversaciones con
Estados Unidos, que desde hace semanas insiste en la necesidad de que Cuba adopte
reformas económicas
El anuncio
representa un cambio en el marco legal. Hasta ahora, la normativa cubana impide
que los ciudadanos residentes en el exterior participen como socios en micro,
pequeñas y medianas empresas (mipymes), aunque sí pueden invertir a través de
compañías extranjeras o en empresas mixtas.
Contactos diplomáticos entre La Habana y
Washington
A pesar de las
tensiones, ambos países han iniciado contactos
diplomáticos para intentar reducir la confrontación. El presidente cubano,
Miguel Díaz-Canel, confirmó recientemente la existencia de conversaciones entre
los dos gobiernos.
“Estas
conversaciones han tenido como objetivo encontrar soluciones a través del
diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”,
afirmó Díaz-Canel en un mensaje transmitido por la televisión estatal.
El mandatario
cubano expresó además su expectativa de que las negociaciones contribuyan a
alejar a los dos países “de la confrontación”, en un momento en que la economía
de la isla enfrenta una grave situación.
Las autoridades
estadounidenses, sin embargo, han señalado que cualquier alivio de las
sanciones dependería de concesiones políticas y económicas por parte del
Gobierno cubano, mientras que La Habana
insiste en que cualquier diálogo debe respetar la independencia del país.
La confirmación
de estos contactos se produjo durante una comparecencia pública de Díaz-Canel
sobre la crisis energética y las conversaciones con Washington. En ese acto
participaron también miembros de la familia Castro, incluido el nieto de Raúl
Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, y el sobrino-nieto Óscar Pérez-Oliva.
"Una luz en el
horizonte": México anuncia que seguirá apoyando a la
isla
En medio de este
escenario, Cuba ha recibido gestos de apoyo desde algunos gobiernos
latinoamericanos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este
lunes 16 de marzo que realizará una donación
económica a título personal para apoyar al pueblo cubano.
“México fue el único país frente a todas las
presiones que se opuso al bloqueo a Cuba, el único"
La decisión se
produjo después de que el expresidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador,
hiciera un llamado público a recaudar fondos para ayudar a la isla.
Durante su
conferencia de prensa diaria, Sheinbaum defendió la ayuda mexicana y criticó el
bloqueo estadounidense. “México fue el único país frente a todas las presiones
que se opuso al bloqueo a Cuba, el único. Una luz en el horizonte. México
siempre ha sido solidario con el pueblo cubano, siempre, un pueblo hermano”, afirmó.
La mandataria
subrayó además que apoyar a la isla responde a una tradición histórica de
solidaridad entre ambos países. “Corresponde, sin poner en riesgo a México,
seguir apoyando al pueblo de Cuba porque esa es la esencia de lo que somos”,
señaló
Sheinbaum indicó
que la aportación económica se realizará de forma personal y adelantó que
informará posteriormente el monto de la donación.




