Con paso firme y vestido con su uniforme de gendarme, Nahuel Gallo ingresó pasadas las 15:30 al patio descubierto del edificio Centinela para enfrentar por primera vez a la prensa tras su regreso al país. El cabo primero de Gendarmería había permanecido 448 días detenido por el régimen chavista en la cárcel de El Rodeo 1, en Venezuela, y recuperó la libertad el último lunes en un vuelo gestionado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
"Yo pedí un momento para dar mi palabra, mi testimonio. Estoy en mi casa, he defendido a mi institución y a mi bandera", expresó con la voz entrecortada pero firme, en una conferencia en la que no se aceptaron preguntas y que duró apenas siete minutos.
Tortura psicológica y pedido de justicia
Gallo relató con crudeza parte de su calvario: "Recibí bastante tortura psicológica, no es muy grato para contarlo ahora". Atribuyó su fortaleza mental a su hijo Víctor, y denunció que durante su encierro "no podía recibir visitas ni llamadas".
Conmovido, lanzó un reclamo directo a los organismos internacionales: "No se olviden del Rodeo. No podemos mirar para otro lado". Pidió por la liberación del resto de los presos políticos extranjeros que aún permanecen en esa cárcel, unos 24, según precisó.
"Fuimos fichas de cambio, y eso es feo"
En una de las pocas alusiones políticas de su breve discurso, Gallo señaló: "Fuimos fichas de cambio, y eso es feo". Aseguró que, de no mediar la liberación del resto, aún seguiría encerrado. Aclaró que se encuentra en buen estado de salud, aunque está realizándose estudios médicos en el Hospital Militar Central, y permanece en observación en el edificio Centinela.
Respaldo institucional y ausencias
Durante la conferencia, Gallo estuvo acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno; y el jefe de la Gendarmería, general Claudio Brilloni. Monteoliva le dedicó unas palabras: "Es una alegría muy grande que estés sano y entero. El protagonista sos vos". Brilloni, por su parte, destacó el acompañamiento institucional y se mostró confiado en que el gendarme, que es maratonista, "volverá a competir muy pronto".
La exministra de Seguridad y actual senadora Patricia Bullrich, que había sido anunciada, finalmente no asistió. Desde su entorno indicaron que lo recibirá próximamente en el Congreso.
El canciller Quirno cerró la conferencia reafirmando que "Argentina no abandona a sus compatriotas" y pidió por la liberación del único argentino que aún permanece detenido en Venezuela, el abogado Hernán Giuliani.
Reencuentro y recuperación
Horas antes de la conferencia, la esposa de Gallo, María Alexandra Gómez, había compartido un mensaje en redes: "Nahuel está en un proceso de recuperación. Su salud es lo primero. Durante 14 meses se la negaron deliberadamente. Ahora tiene que sanar, paso a paso".
Gallo reapareció delgado, rapado y sin sonrisas, pero erguido. Sobre el final de su testimonio, emocionado, reiteró: "Estoy en el Centinela, que es mi casa. Yo me siento en mi casa", mientras un grupo de oficiales de Gendarmería lo aplaudía entre las cámaras.
Fuente: La Nacion
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