El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Seguridad Nacional, dispuso el endurecimiento de los controles migratorios en todo el territorio argentino, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la ley y proteger a los ciudadanos. La medida establece que toda persona extranjera que intente ingresar o permanecer en el país de manera ilegal será identificada, puesta a disposición de la autoridad competente y expulsada, con la correspondiente prohibición de reingreso.
Operativos coordinados en todo el país
Las fuerzas federales trabajarán de manera articulada con la Dirección Nacional de Migraciones para intensificar los controles en:
Pasos fronterizos
Rutas nacionales y provinciales
Terminales de ómnibus y aeropuertos
Zonas estratégicas de todo el país
Se utilizarán herramientas de identificación biométrica y verificación de antecedentes para detectar situaciones irregulares y posibles antecedentes penales.
“El que las hace, las paga”
Desde el Gobierno remarcaron que “la Argentina es un país abierto al que viene a trabajar, estudiar y vivir respetando las normas”, pero advirtieron que “quien incumple la ley, enfrenta las consecuencias”. El comunicado oficial concluye con una frase que sintetiza el nuevo enfoque: “En esta Argentina, el que las hace, las paga”.
Contexto y alcance
La medida se enmarca en una política de seguridad y orden público que busca regularizar el flujo migratorio y prevenir delitos vinculados a la permanencia irregular. No afecta a personas extranjeras con residencia legal, visas vigentes o trámites migratorios en curso.
La decisión fue anunciada en medio de un debate más amplio sobre la política migratoria, en un contexto donde el Gobierno viene impulsando reformas en materia de seguridad, justicia y control estatal.
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