El impacto de aplicaciones extranjeras
Al respecto,
Gustavo comenta que en sus números incluyen principalmente a las empresas radicadas
en Argentina y que venden dentro del país. “Sí somos conscientes de este
crecimiento según datos del INDEC, hablan de un crecimiento de arriba del 270%.
Habría que ver por ahí un poquito más detallado, según categoría, cuando lo
miramos como un total las ventas de estas plataformas o de todo lo que es el
sistema de courier están en los 900 millones de dólares sobre 24.000 mil millones
de dólares que representa el comercio electrónico en Argentina”.
“Ahí te diría que
un 4% no parece tanto. Pero de nuevo, si ponemos la lupa en algunos sectores
como indumentaria, y si miramos sobre todo la evolución, es un tema que a
algunos sectores los afecta”.
¿Cuáles serían las aristas
que sostienen al comercio electrónico en la Argentina?
“El comercio
electrónico ha tenido un crecimiento sostenido. La Cámara tiene 26 años de
vida, desde el inicio del comercio electrónico creció mucho en estos últimos 8
años, y hoy tiene 2.400 socios, con lo cual tenemos todo tipo de empresas. El
50% de los socios son emprendedores, y tenemos de emprendedores hasta grandes
empresas”.
“Podemos ver es
que el consumidor argentino compra cada vez más, hay cada vez más consumidores
que compran más frecuentemente, y la propuesta, ha ido creciendo a través de
las grandes plataformas, pero a través también de tecnologías muy accesibles
hoy para cualquier emprendedor o pyme, algunas de ellas incluso con costo
variable únicamente”.
“El ecosistema
alrededor del comercio electrónico, como es la logística, los medios de pago, que
en algún momento era una limitante al crecimiento, se ha desarrollado, y hoy
podemos decir que es un ecosistema sólido”.
Circunstancias creadas a partir de la liberación de
aranceles
“Lo que genera
esta mayor apertura del mercado es, por un lado, que haya más productos, pero
también más productos que venden las mismas empresas, plataformas y demás. Lleva
al mercado a una situación más parecida a la que hay en el resto de la región, donde
los operadores locales compiten con los internacionales, y la oferta local
compite con la internacional”.
“Nosotros le
aconsejamos a nuestros socios, trabajar sobre tres variables que son propias de
la propuesta local. Uno es la posibilidad de entregar en corto plazo, según
datos del estudio cerca del 40% de las compras online se entregan dentro de las
primeras veinticuatro horas, y eso es algo que un operador internacional no
puede hacerlo. La otra es la financiación, el 70% de las compras se pagan en
cuotas y las empresas locales tienen más posibilidades de dar cuotas que estas
plataformas. Y la otra, es la posibilidad de hacer cambios y devoluciones”.
Las plataformas
locales tienen la obligación de tener lo que se llama un ‘botón de
arrepentimiento’, donde el cliente puede ir y arrepentirse de la compra y
dentro de los diez días de hecha la compra si no abrió el producto, si no usó
el producto, puede devolverlo, y la plataforma le tiene que devolver el dinero y
retirar el producto por su domicilio.
En estos 26 años
de la cámara, se ha ido superando barreras en el comercio electrónico. Por ejemplo,
para con la geografía de nuestro país. “Por un lado, tenés los operadores
logísticos que han ido desarrollando una propuesta cada vez más robusta, más
sólida, y la otra es que gran parte de los que hacen comercio electrónico son
también empresas que tienen sucursales físicas”.
¿El comercio electrónico
vino para convivir con el comercio presencial?
“Hoy vemos que en
la mayoría de las categorías vos tenés un 20% de la gente que compra solo
online, dependiendo de la categoría, tenés un 30% que dice, ‘no, yo compro
solamente físico’ a la misma empresa o a empresas diferentes, según la ocasión,
según la oferta, con lo cual estamos convencidos de que es algo que convive y
potencia”.

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