Los archivos
revelan que el empresario fue inversor clave de Reporty Homeland Security, una
firma que proponía convertir teléfonos inteligentes en sensores capaces de
monitorear movimientos incluso dentro de edificios, bajo el paraguas de planes
de “ciudades seguras”.
La información
fue expuesta por la periodista Camila Dolabjian en su programa de Radio
Rivadavia, donde detalló el contenido de intercambios confidenciales, reportes
técnicos y planes de negocios enviados a Epstein en su carácter de inversor.
“Los archivos de Epstein no solo revelaron detalles escabrosos de su red
delictiva, sino también los vínculos y negocios de la élite mundial que, según
sus propias palabras, podían rondar lo ilegal”, afirmó
Según la
investigación, en 2014 Epstein se convirtió en uno de los principales
inversores de Reporty Homeland Security, una compañía fundada por
exfuncionarios y exagentes de las Fuerzas de Defensa de Israel y vinculada a
sectores del poder político de ese país. Entre los nombres mencionados en la
documentación figura el ex primer ministro israelí Ehud Barak, quien integró la
conducción de la empresa.
Reporty se
presentaba como una herramienta para “salvar vidas” mediante una aplicación
móvil que permitía a ciudadanos y gobiernos reportar emergencias. Sin embargo, en
documentos técnicos confidenciales enviados a Epstein, la propia compañía
reconocía el potencial de vigilancia masiva del sistema. La aplicación estaba
diseñada para realizar controles de posición incluso cuando el usuario no la
utilizaba activamente y para desarrollar mapas de interiores con una precisión
inferior a un metro.
“En lo que
respecta al video, no estamos dando a las personas la oportunidad de
compartirlo en redes sociales. Cuando alguien realiza un reporte, lo enviamos
automáticamente al Centro de Comando y Control pertinente y eso es todo”,
señalaba un documento interno. Y agregaba: “Con Reporty, las autoridades tienen
el poder de controlar a la masa en la red social”.
Según pudo saber
la Agencia Noticias Argentinas, los archivos también describen la ambición de
recolectar datos de movimientos en espacios cerrados las 24 horas del día,
información que la empresa calificaba como “invaluable” para su monetización
con redes sociales y agencias de publicidad. En los intercambios se advertía sobre
los posibles conflictos legales por invasión a la privacidad y se planteaba la
necesidad de contratar “los mejores abogados” en cada país donde se implementará
el sistema.
La conexión de Epstein con Buenos Aires
En ese contexto
aparece la Argentina. En un reporte confidencial de 2014 enviado a Epstein,
bajo el subtítulo “Argentina (Buenos Aires)”, la compañía consignaba: “Se
espera que Mer Group termine la instalación de cámaras, observación y sistemas
de inteligencia en Buenos Aires este año para el enorme proyecto de Ciudad
Segura”. La referencia apuntaba a la empresa Mer Group, que por entonces
desarrollaba proyectos de seguridad en distintos países.Un video institucional
publicado en 2017 por Mer Group aludía al “Proyecto Buenos Aires Ciudad Segura”
implementado por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Seguridad.
Allí se describía la instalación de 100 cámaras de alta definición para
patrullaje virtual, un centro de comando y control, cinco centros regionales de
monitoreo, patrulleros tecnológicos con reconocimiento automático de patentes y
500 kilómetros de red de fibra óptica.
“Gracias al
proyecto Buenos Aires Ciudad Segura, la ciudad se suma a las más desarrolladas
del mundo en sistemas de seguridad pública”, señalaba la pieza audiovisual, que
incluía imágenes de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La investigación
indica que, en 2014, la Policía Federal -dependiente del Ministerio de
Seguridad de la Nación- estaba a cargo del despliegue de estas tecnologías en
la Ciudad. Las licitaciones de esa etapa no se encuentran digitalizadas y los
pedidos de acceso a la información presentan demoras, según se explicó en el
informe periodístico.
Reporty cambió de
nombre en 2018, en paralelo con la reactivación de la causa judicial contra
Epstein. Parte de la documentación salió a la luz a partir del trabajo de la
periodista estadounidense Julie K. Brown, del diario Miami Herald, quien
impulsó nuevas investigaciones sobre el financista y accedió a expedientes que
permanecían archivados.
“Si esa
investigación no se reactivaba, probablemente no estaríamos hablando hoy de
estos documentos”, sostuvo Dolabjian. Y concluyó: “Lo que muestran los archivos
es la intención de implementar sistemas de observación e inteligencia que, en
aquel momento, generaban una fuerte discusión sobre los límites legales y el
derecho a la privacidad”.
Los documentos,
ahora analizados en detalle, exponen cómo bajo la promesa de mejorar la
seguridad urbana se diseñaron esquemas tecnológicos con capacidad de monitoreo
masivo, en una etapa en la que la regulación sobre reconocimiento facial,
geolocalización y tratamiento de datos personales todavía estaba en pleno
debate a nivel internacional.
FUENTE: Tiempo
Argentino




