Desde la central sindical sostienen que el proyecto implica modificaciones estructurales en el régimen laboral y alertan sobre posibles retrocesos en materia de estabilidad, negociación colectiva y condiciones de trabajo. La medida de fuerza buscará impactar a nivel nacional y podría afectar distintos sectores de la actividad económica y los servicios.
En ese marco, la CGT convocó a una conferencia de prensa este miércoles a las 11 en el histórico edificio de Azopardo, donde los principales dirigentes brindarán detalles sobre el alcance del paro y fijarán posición frente al debate parlamentario. Se espera que allí también definan el esquema de acompañamiento y eventuales movilizaciones.
En paralelo al paro anunciado por la CGT, el escenario sindical sumará otro capítulo de protesta: este jueves la CTA llevará adelante una movilización, en rechazo a la reforma laboral y en defensa de los derechos de los trabajadores. La convocatoria busca reforzar la presión sobre el Congreso en la antesala del debate y mostrar una postura unificada de distintos sectores gremiales frente al avance del proyecto.
La central obrera busca así enviar un mensaje político claro al Congreso: si la reforma avanza en los términos actuales, habrá respuesta sindical en las calles y en los lugares de trabajo. El anuncio marca un nuevo capítulo en la escalada del conflicto entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado.




