Con un tumor en el riñón que generó una trombosis extendida hacia la vena cava, Marisa necesita una cirugía de alta complejidad que no puede realizarse en Comodoro. Su derivación urgente está programada para este lunes a las 14.30 horas en Buenos Aires, pero su obra social, Seros, no le garantiza la cobertura de pasajes ni alojamiento, dejando a la familia en un limbo angustiante. Así lo denunció su hija, Sol Barrionuevo, en un relato desgarrador que expone las fallas del sistema de salud y la desprotección ante una emergencia oncológica.
“Si esto se extiende mucho podría llegar a taparle la vena y eso generaría quizás hasta la muerte instantánea”, explicó Sol sobre la condición de su madre, aclarando que no se trata de una “cirugía normal de riñón” como algunos deducían en redes sociales. El procedimiento requiere especialistas y tecnología que no existen a nivel local, por lo que la derivación fue calificada como urgente tanto por el urólogo como por la oncóloga.
Dos semanas de trámites sin respuestas y un cuadro que se agrava
La familia lleva más de dos semanas realizando gestiones ante Seros. “Nos tienen a las vueltas, que tienen que corregir este papel, que no, que esto, que lo otro”, relató Sol. Mientras tanto, el estado de Marisa empeoró: la semana pasada debió ser medicada con morfina inyectable en guardia por el dolor y presentó picos de presión de 180. Actualmente está con morfina oral y reposo absoluto, intentando “aguantar hasta el lunes”.
Recién la semana pasada, la familia descubrió que la obra social solo cubriría los gastos hospitalarios, no así los pasajes (que deben ser para la paciente y un acompañante, según lo indica la derivación) ni la estadía. “Lo cual es imposible”, afirmó Sol, quien además señaló que no tienen fecha de retorno porque todo dependerá de la evolución postoperatoria y de que luego deberán continuar con inmunoterapia por nódulos pulmonares que también presenta su madre.
La nota desesperada y la difusión en redes
Ante la negativa, presentaron una nota pidiendo cobertura total. Una delegada de Seros les dijo que “en jueves ya es muy difícil que puedan conseguir las cosas que están pidiendo”, y les reprochó no haber iniciado el trámite antes, algo que Sol desmintió: “A nosotros nos avisaron ese mismo día. En ningún momento se nos informó y se estaban aprovechando de la ignorancia”.
Fue la difusión en redes sociales lo que les devolvió un poco de esperanza. “Tuvo un montón de apoyo, gente donando, difundiendo. Eso nos hace sentir mejor porque no nos sentimos tan desamparadas”, contó. Sin embargo, su reclamo va más allá de lo personal: “Hay gente que puede estar pasando por la misma situación y la obra social los está dejando solos. Esto no es algo contra nosotros, es algo que la obra social no está cumpliendo”.
Con el turno asignado para el lunes y el tiempo en su contra, la familia enfrenta una carrera contra el reloj donde cada día de demora, para una paciente oncológica, “es un día menos”.
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