La sesión prevista en la Cámara alta se cayó porque el oficialismo no logró reunir los votos necesarios. Las diferencias por la Ley de Biocombustibles volvieron a mostrar los límites de La Libertad Avanza para ordenar a sus aliados.
El Gobierno sufrió un nuevo traspié en el Senado. La sesión prevista para este jueves quedó finalmente sin efecto luego de que La Libertad Avanza no consiguiera garantizar los votos necesarios para avanzar con el temario acordado.
El principal punto de conflicto fue la reforma de la Ley de Biocombustibles, una discusión atravesada por intereses económicos y productivos de distintas provincias y sectores vinculados al bioetanol y al biodiésel. Las diferencias sobre los porcentajes de mezcla y la distribución del mercado dificultaron el acuerdo entre el oficialismo y los bloques considerados dialoguistas.
La agenda incluía además proyectos vinculados al traspaso de competencias penales desde la Nación hacia la Ciudad de Buenos Aires y el tratamiento de pliegos judiciales.
Un dato político resulta significativo: para facilitar las negociaciones, el oficialismo había dejado afuera del temario la denominada Ley Hojarasca. Sin embargo, la concesión tampoco alcanzó para asegurar los apoyos necesarios.
El episodio vuelve a poner bajo la lupa el rol de Patricia Bullrich como presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. Su llegada a la Cámara alta representó para el Gobierno la apuesta por una conducción con mayor capacidad de negociación política, pero los últimos movimientos muestran que conducir el bloque oficialista no equivale a controlar el recinto.
La Libertad Avanza continúa necesitando del acompañamiento de senadores provinciales y fuerzas aliadas para avanzar con buena parte de su programa legislativo. Y cuando las leyes afectan intereses productivos, recursos o economías regionales, esos respaldos dejan de ser automáticos.
La caída de la sesión, entonces, trasciende la discusión puntual sobre biocombustibles. Expone nuevamente un Congreso fragmentado, donde el Gobierno debe negociar voto por voto y donde los gobernadores y representantes provinciales conservan capacidad para condicionar la agenda.
Para Bullrich, el desafío será demostrar si puede transformar su peso político dentro del oficialismo en acuerdos parlamentarios efectivos. Por ahora, el episodio deja una conclusión clara: LLA conduce uno de los bloques centrales del Senado, pero todavía está lejos de controlar la Cámara alta.
El diputado nacional dialogó con La Constructora Radio y presentó un proyecto de resolución de Unión por la Patria en defensa del juez Raúl Ojeda, denunciado ante el Consejo de la Magistratura por una organización empresaria tras declarar inconstitucional la reforma laboral. Advirtió que se trata de un intento de "adoctrinamiento del Poder Judicial" que busca amedrentar al resto de los magistrados.
El vencimiento con el FMI expone la estrechez de dólares del Tesoro. Con el riesgo país cerca de los 800 puntos y fuertes compromisos para 2027, el presupuesto y la reforma del Banco Central ponen en discusión quién financia la estabilidad y quién absorbe sus costos.
La Secretaría Nacional de Discapacidad revocó para ese grupo la medida que había restablecido los beneficios por orden judicial. Los afectados tienen 60 días para pedir la rehabilitación, ahora a través del PAMI y no de ANSES.
El avance de Flávio Bolsonaro en Brasil abre una disputa que supera las urnas. Los conceptos de Wendy Brown permiten analizar cómo el malestar social puede alimentar proyectos que debilitan la democracia en nombre de la libertad.
Hay frases que sobreviven a su tiempo porque consiguen nombrar algo más profundo que una circunstancia. Una imagen que nació en el campo argentino hace más de ocho décadas, hoy admite otra lectura. La tierra, el litio, el cobre, los hidrocarburos, la energía, los puertos y hasta la infraestructura digital, podrían ser “arriadas” a territorios extranjeros.