Las jubilaciones y pensiones que paga ANSES tendrán una nueva actualización en noviembre de 2026 del 1,9%, en línea con el mecanismo de movilidad mensual que toma como referencia la inflación. El porcentaje quedó determinado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre, difundido por el INDEC, que fue del 1,9%, por encima del 1,7% de agosto.
La actualización se aplica bajo el esquema de movilidad mensual del Decreto 274/2024, que vincula los aumentos con la variación del IPC de dos meses anteriores. Por ese motivo, el dato de septiembre resulta determinante para establecer el incremento de noviembre. El sistema reemplazó a los aumentos trimestrales que regían anteriormente.
Cuánto cobrará la jubilación mínima
Con el incremento del 1,9%, la jubilación mínima pasaría de los 435.748,51 pesos establecidos para octubre a aproximadamente 444.028 pesos en noviembre. Se trata de un cálculo estimativo realizado sobre el haber mínimo vigente, sujeto a la publicación de los valores oficiales por parte de ANSES. El aumento también se trasladará a las jubilaciones superiores a la mínima y a otras prestaciones alcanzadas por la movilidad.
Bono y poder adquisitivo
Uno de los puntos de mayor expectativa es la continuidad del bono extraordinario. En octubre, el Gobierno estableció un refuerzo de hasta 70.000 pesos para los jubilados que cumplen con los requisitos. Si en noviembre se mantuviera ese refuerzo por el mismo monto y bajo las mismas condiciones, un jubilado que perciba el haber mínimo podría alcanzar un ingreso total aproximado de 514.028 pesos. Sin embargo, se trata de una proyección y no de una cifra oficialmente confirmada.
El bono tiene incidencia directa en los ingresos de quienes cobran las prestaciones más bajas. Según las condiciones de octubre, los titulares con haberes superiores al mínimo recibían un monto proporcional hasta alcanzar el tope del haber más el refuerzo. Por eso, no todos los beneficiarios cobran los 70.000 pesos completos.
Finalmente, la evolución de los haberes debe analizarse en relación con los gastos de los adultos mayores. Los aumentos en alimentos, medicamentos, alquileres, servicios y transporte inciden en el presupuesto mensual. La actualización por inflación permite modificar los ingresos previsionales, aunque no garantiza por sí sola una mejora del poder adquisitivo.




