Los datos más relevantes son que 155 hijas/hijos quedaron sin madre, el 72 % son menores de edad; el 55 % de los agresores eran parejas o exparejas. Como cada informe lo demuestra, el lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia continúa siendo su vivienda o la vivienda compartida con el agresor (69 % fueron asesinadas en su hogar). Y si bien los femicidios abarcan el territorio nacional, en términos absolutos Buenos Aires sigue siendo la provincia con más casos, seguida por Santa Fe y Córdoba.
En relación a las tentativas de femicidios registramos 300 intentos que continúan en seguimiento. El 17 % de las mujeres agredidas tenia denuncia previa, lo que indica claramente que las medidas dictadas y la falta de perspectiva integral en materia de derechos de la justicia fueron insuficientes, ya que le permitieron al agresor seguir actuando con impunidad. Analizar todas las variables que surgen entre los femicidios y los intentos, nos demuestra la realidad que viven cientos de mujeres en todo el país: la falta de acceso a justicia.
El período del Mundial de fútbol evidenció cómo la atención pública se desplaza, dejando los casos de violencia de género fuera de los titulares, incluso cuando el riesgo en los hogares donde ya existen dinámicas violentas puede agravarse. Al notar que hoy estos casos vuelven a visibilizarse, reafirmamos que la comunicación debe ser permanente. No buscamos señalar al deporte, lo cual desconocería el complejo continuo de las violencias, sino advertir sobre la vulnerabilidad de las víctimas en estos contextos. Los eventos de alcance masivo representan una oportunidad única para difundir campañas de prevención dirigidas a mujeres, niñeces y diversidades; un compromiso con los Derechos Humanos que el Estado debería garantizar firmemente. Lamentablemente, esto no sucede en un contexto donde el propio Estado niega la existencia de la violencia de género en nuestro país.
El próximo 6 de
agosto se intentará presentar nuevamente el proyecto de ley sobre “falsas
denuncias”, firmado por la senadora Carolina Losada. Esta iniciativa está
avalada por sectores vinculados a varones violentos y lobbies jurídicos que
lucran con la temática sin ninguna evidencia empírica. Desde La Casa del
Encuentro reafirmamos nuestra total posición contraria.
El delito de
“falso testimonio” ya está tipificado en el Código Penal. El agravante que
incluye este proyecto en relación al género y a las infancias provocará un
efecto inmediato: que una mujer dude y piense «¿y si no me creen?», «¿y si me
denuncian a mí?». ¿Se animaría esta senadora a acompañar la travesía que
realizan las víctimas y sus familias ante una justicia sorda, ciega y muda?
Ese miedo no es
teórico; frena denuncias todos los días. Y cuando una mujer calla, el agresor
sigue.
MÁS MIEDO, MENOS DENUNCIAS Y MAYOR RIESGO PARA LAS MUJERES EN SITUACIÓN DE VIOLENCIA. ¡LAS DENUNCIAS FALSAS SON LA EXCEPCIÓN, EL SILENCIO FORZADO NO!
Queremos un Estado que actúe y no destruya; un Estado que transforme. No naturalicemos las violencias: no son solo datos, detrás de cada víctima hay cientos de víctimas colaterales. ¡No más femicidios! Queremos una Legislatura Nacional que comprenda la urgencia y se ocupe de que las leyes que ya existen se cumplan. La violencia de género es un tema de Derechos Humanos y no de inseguridad. Defendamos nuestro derecho a vivir una vida libre de violencias.
Nunca tendrán la
comodidad de nuestro silencio.
Por Ellas
Siempre.
Información
adicional
17 víctimas
habían realizado denuncia.
9 femicidas tenía
dictada medida cautelar de prevención.
6 femicidas
perteneciente o ex fuerza de seguridad.
11 víctimas en
contexto de narcocriminalidad.
10 víctimas
tenían indicio de abuso sexual.
5 víctimas eran
migrantes.
5
transfemicidios.
3 víctimas
embarazadas.
1 víctima en
presunción de prostitución o trata.
1 víctima de
pueblos originarios.
21 femicidas se
suicidaron.
14 femicidios
vinculados de varones adultos y niños. (fuente Obs. Maricel Zambrano)




