La llegada a Comodoro
“Estuve varios años en extranjero y los dos
últimos estuve en Asia, más precisamente en Indonesia. Un día me contactó
Nicolás Casalanguida, y me manifestó que gimnasia estaba buscando un
entrenador, que tanto él como Fernando Duró habían puesto mi nombre sobre la
mesa”.
“Tuve una entrevista con Néstor Chávez y
con Pablo Ivanov. Una vez que ellos se decidieron por elegirme a mí, nuevamente
lo consulté con Fernando y con Nicolás, ellos me recomendaron que independientemente
de lo económico, era un paso importante en mi carrera en lo deportivo… Tuve que
pensarlo mucho y me terminé decidiendo por gimnasia”.
“Cuando gimnasia me contactó, hice un
análisis de lo que habían hecho en la temporada, cómo habían salido. Que eran
un equipo competitivo porque habían perdido en quinto juego con Ferro en
octavos de final. Y planteando algunas modificaciones del roster, sabíamos que
era un equipo que podía ser competitivo”.
“En la liga acá me encontré con una competencia
sumamente táctica. Sabemos que el entrenador argentino está sumamente
capacitado y en ese sentido encontré lo que venía a buscar”.
“Tácticamente me tendría que exigir más
para poder estar a la altura. Siempre nos pusimos objetivos de corto plazo, nunca
nos pusimos metas muy grandes y muy difíciles de alcanzar. Lo primero que
quisimos hacer fue ser competitivos, tener una identidad, ir creciendo con la
competencia. Y me parece que, una vez que fue transcurriendo la competencia nos
dimos cuenta que podíamos competir contra todos y no nos pusimos ningún techo”.
“Me sumé tarde a los entrenamientos de la
pretemporada porque estaba abocado a la selección nacional como asistente de Prigioni
y en la AmeriCup en Nicaragua. Una vez que llegué, traté de continuar el
trabajo que habían iniciado mis asistentes, dándole mi impronta”.
La
impronta del entrenador plasmada en el equipo
“En la entrega que tuvo el equipo durante
todo el torneo. En todo lo que son los intangibles y el deseo, la ambición y en
pelear cada pelota. En disputar todas las divididas y en ser el equipo que más
se esforzara dentro de la cancha. Me parece que ahí, en ese apartado, siempre
el equipo fue el mejor de la competencia”.
“El compromiso de los jugadores fue
absoluto desde el día uno. El compromiso estuvo cuando no tuvimos una buena
racha de inicio, cuando algunos jugadores perdieron protagonismo. Y me parece
que quedó claro que siempre acá se priorizó lo colectivo por sobre lo
individual”.
“Estamos hablando de 37 años en el
profesionalismo, acá han pasado grandes jugadores y excelentes entrenadores. Es
una referencia dentro del básquet argentino Comodoro Rivadavia. Tiene una de
las gentes más seguidoras y la más apasionada, por lejos, de este torneo. He
disfrutado haber sido parte de ello”.




