“Nos pusimos en contacto con la gente del
Guinness, nos pasaron toda la desnormativa y todos los requerimientos que
teníamos que tener para poder ir por ese récord. Tomamos la iniciativa de
intentarlo y terminamos lográndolo. Así que estamos felices de poder lograr
esto para nuestra provincia, para nuestra ciudad Esquel y nuestro país que
quede marcado en la historia y que la empanada más grande sea hecha en
Argentina”.
Tiempo
y elaboración
“Nosotros ya venimos hace un mes largo armando
todo lo que es la logística, tuvimos que comprar un horno especial grande, lo
tuvimos que ampliar porque no nos iba a entrar la capacidad de la bandeja, tuvimos
que mandar a hacer la bandeja a Buenos Aires de un material especial también, un
acero muy grueso para que no se doble ni nada con las temperaturas en el horno”.
“Fuimos más de 20 personas en un marco de
una feria de emprendedores increíble donde habían más de 90 emprendedores. Así
que fue toda una fiesta realmente, muy contentos por el acompañamiento de toda
la gente, la sociedad rural estuvo explotada ese día”.
Características
de la empanada patagónica
“Nosotros la denominamos patagónica porque
usamos en el 90% productos locales, tanto la carne como la verdura que usamos:
cebolla, verdeo, huevos y todo es de productores locales acá de la cordillera,
así que por eso denominamos que la empanada tenía que ser denominada como
empanada patagónica porque el producto es 100% de la Patagonia Argentina”.
“Además también usamos un vino de acá de Trevelin
para pre-cocinar la carne, así que es casi 100% producto local, menos el
pimentón, el comino y la harina que usamos para la masa, el resto es todo de
nuestra provincia”.
“Pude hablar con la mayoría de la gente que
probó la empanada y todos dijeron que la empanada estaba rica. Me quedo con
esos mensajes del público presente ahí que agradecida y que habían degustado la
empanada. De que haberlo logrado, que la empanada les haya gustado, aparte
porque hicimos la empanada, se pesó, se cortó y se regaló a todos los
presentes. Y eso era la idea era que sea una fiesta para el pueblo”.
“En 45 minutos cocinamos la empanada”
“Todo el trabajo de ingeniería que hizo el
herrero para que el horno esté en condiciones, porque lo tuvimos que ampliar y
para que no nos pierda calor por ningún lado. Lo modificamos mucho al horno, entonces
la idea era que tengamos una cocción pareja y pudimos lograrlo”.
“La masa la estiramos en una panadería que
nos cedió toda la maquinaria, la estiramos hasta donde más el ancho y el largo
que podía la máquina, después el resto a palote”.
“El repulgue era la parte clave porque
tenía que quedar bien armado, bien pegado para que no se rompa, no se abra y no
se desarme el repulgue al entrar al horno, así que esa fue la parte más
complicada del cerrado de la empanada”.




