La provincia más
afectada fue Chubut, que concentró prácticamente toda la superficie dañada con
60.304 hectáreas quemadas. Muy por detrás quedaron Santa Cruz, con 290
hectáreas afectadas; Neuquén, con 238; y Río Negro, con apenas 13 hectáreas. En
Tierra del Fuego no se detectaron áreas incendiadas mediante la metodología
utilizada.
El relevamiento
advierte que la superficie afectada duplicó la registrada durante la temporada
anterior, cuando se habían contabilizado 31.722 hectáreas arrasadas por el
fuego, y resultó diez veces superior al promedio de pérdida de bosques
patagónicos registrado entre 2022 y 2024.
Entre las zonas
más golpeadas aparecen el Parque Nacional Los Alerces y El Turbio, en Chubut,
además del Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz. También se destacaron
los incendios ocurridos en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, donde el fuego no
sólo destruyó bosque nativo, sino también plantaciones y viviendas.
El informe
remarca que el 95% de los incendios forestales tienen origen humano. Entre las
principales causas se mencionan fogatas mal apagadas, colillas de cigarrillos,
quemas para preparación de tierras y abandono de terrenos. A esto se suman
condiciones climáticas extremas como sequías prolongadas, altas temperaturas,
baja humedad y fuertes vientos, que favorecen la propagación de las llamas.
Los especialistas
alertaron además sobre el impacto ambiental de estos eventos: pérdida de
biodiversidad, destrucción de hábitats naturales, degradación de suelos,
erosión y reducción de la capacidad de almacenamiento de agua en los
ecosistemas afectados.
El documento
también vincula el agravamiento de los incendios con la crisis climática global
y reclama una mayor inversión estatal en brigadistas, equipamiento e
infraestructura para combatir el fuego de manera temprana. Asimismo, plantea la
necesidad de reforzar las políticas de prevención y avanzar en la erradicación
de especies exóticas, como los pinos, que aumentan el riesgo de incendios y
dificultan la recuperación del bosque nativo.
Finalmente, el
informe advirtió que Argentina continúa lejos de cumplir el compromiso
internacional de alcanzar la “Deforestación Cero” para 2030 y cuestionó los
intentos del gobierno de Javier Milei de flexibilizar la Ley de Bosques y la
Ley de Manejo del Fuego.




