“El primer año
fue más de recopilación de qué autores existían que habían escrito algo sobre
Perito Moreno, un poco de trabajo de archivo acá en Buenos Aires y después
empezamos a hacer talleres en la localidad orientados a distintas cuestiones,
para que conversemos sobre fotografía, que nos traigan narrativas, que
compartan lo que quisiera la gente del pueblo”.
“Del archivo a la
interpretación, lo que estaba en el registro civil sin respuesta, en el taller lo
preguntábamos y ahí aparecían respuestas. Eso lo llevamos a la escritura y así
fue un poco el proceso. Después ya pasamos a la etapa de cómo habíamos armado
la periodización, cómo habíamos armado el libro”.
“Inicialmente era
un libro para los 100 años, y vimos que era tanto lo que había que dijimos, ‘no,
hagamos un libro mucho más focalizado en determinados temas, pero mucho más
trabajado. Y si es necesario, hagamos un tomo o dos’. Acordamos eso y por eso
es que salió tomó uno hasta 1952, porque es cuando cambia el nombre y se llama
Perito Moreno”.
La historia de muchos pueblos que se transformaron
en ciudades.
Mucho del trabajo
de Graciela abarca esta temática, “he escrito sobre Puerto Deseado, Las Heras, Perito,
y Comodoro. Si lo queremos pensar en perspectiva histórica, lo que conformó el
territorio de la gobernación militar son unos cuantos pueblos”.
Otro libro fue
sobre el ferrocarril, “entonces en el ferrocarril entran otros poblados,
Jaramillo, Truncado… toda una serie de pueblos vinculados a la línea
ferroviaria. Pasó exactamente lo mismo de Comodoro a Sarmiento”.
“Este corredor
bioceánico es como una zona entre el sur de Chubut y norte de Santa Cruz, que
es como mi zona de estudio permanente”.




