El patrón de
agresiones y asesinatos de Israel contra trabajadores de prensa ha continuado
esta vez en Líbano (sumado a la inmensa cantidad de periodistas asesinados en
Palestina, con el asesinato de la periodista Amal Khalil. El primer ministro de
Líbano, Nawaf Salam, denunció el ataque y la posterior obstrucción por parte de
Tel Aviv a los equipos de rescate para asistirla entre los escombros como un
“crimen de guerra flagrante”.
El primer
ministro libanés señaló que atacar a periodistas, impedir que los equipos de
rescate lleguen hasta ellos e inmediatamente volver a bombardear los mismos
lugares tras su llegada (tal como describieron los testigos la agresión contra
Khalil y otro periodista) constituyen “crímenes de guerra claros”.
Agregó que los
ataques contra periodistas en el sur del país mientras realizan su labor
profesional ya no son hechos aislados, sino que se han convertido en un “patrón
documentado” que viola el derecho internacional y las normas vigentes.
“Líbano no escatimará esfuerzos para llevar estos
crímenes ante los organismos internacionales competentes”, afirmó.
“El ataque de
Israel contra profesionales de los medios en el sur mientras realizan su
trabajo ya no puede verse como una serie de incidentes aislados. Más bien, se
ha convertido en un patrón probado, uno que condenamos y rechazamos, como
también lo hacen todas las leyes y normas internacionales”, escribió Salam en
la red social X.
Por su parte, el
presidente de Líbano, Joseph Aoun, acusó a Israel de atacar deliberadamente a
periodistas para ocultar sus agresiones en el país. Describió estas acciones
como “crímenes
contra la humanidad” castigados por el derecho internacional, y señaló
que deberían motivar la intervención de la comunidad internacional para ponerles
fin.
En un comunicado,
la Presidencia afirmó que el objetivo de estos ataques es “ocultar la realidad de sus actos agresivos contra Líbano”.
Israel atacó a las periodistas e impidió acceso a
equipos de rescate
Sus declaraciones
se produjeron después de que Israel matara el miércoles a la periodista
libanesa Amal Khalil en un ataque mientras trabajaba, según informó la Cruz
Roja.
El cuerpo de
Khalil fue recuperado de entre los escombros de un edificio en la localidad de
Al-Tiri, en el sur del país. La agencia estatal National News Agency informó
que fuerzas israelíes sitiaron a Khalil y a la también periodista Zeinab Faraj,
e impidieron que la Cruz Roja y el ejército libanés llegaran hasta ellas.
Khalil y Faraj
estaban cubriendo ataques contra la cercana localidad de Bint Jbeil cuando un
bombardeo directo impactó el edificio en el que se habían refugiado, segundos
después de un ataque israelí contra un vehículo civil en la carretera principal
de Al-Tiri, según el canal Al-Jadeed TV.
Faraj fue
rescatada con heridas y trasladada a un hospital. Se encuentra estable tras una
cirugía en la cabeza, aunque también sufrió una fractura en la pierna.
Khalil cubría la
ofensiva de Israel en Líbano desde octubre de 2023, informando desde distintas
zonas del sur de Líbano.
Israel ha matado a más de 2.200 personas y ha
desplazado a más de 1 millón desde el 2 de marzo en su ofensiva contra Líbano. Las violaciones han continuado pese al
alto el fuego acordado entre Tel Aviv y el gobierno libanés. Esta tregua de 10
días, anunciada por Estados Unidos el 16 de abril, está prevista a expirar el
domingo y ha sido vulnerada a diario por Israel.




