“Entendemos las
medidas que el gobierno a veces quiere tomar en beneficio de la sociedad, pero
ha generado una descompensación económica tan grande que hablamos de más de
22.000 pequeñas y medianas empresas que han cerrado, más de 300.000 puestos de
trabajo que se han perdido. Y el problema de esto, es que no se detiene este
derrotero si no se aplican unas medidas urgentes ante esta situación”.
“No estamos en
contra del cierre de las importaciones. Lo que queremos, es que las reglas de
juego sean claras, sean igualitarias, porque nosotros los textiles, sabemos que
podemos competir a nivel mundial”.
Las crisis en el sector textil
“La caída en el
consumo ha afectado a toda la cadena, uno cuando habla de la industria textil, tiene
que hablar de lo que es primero el algodón, el hilado, la tejeduría, la
tintorería, luego la confección para finalmente estar en el mostrador. Digamos, la industria textil es un sector que
genera mucha mano de obra intensiva, por eso es clave en cualquier economía”.
“Si no se
revierten las políticas que se han hecho, que se están aplicando, la verdad es
que vamos a estar hablando de hasta 30.000 empresas que han cerrado y más de un
millón y medio de puestos de trabajo. Entonces, el riesgo que se corre hoy es
muy grande si no sabemos atacarlo a tiempo”.
“Una empresa que
se cierra no deja solamente la gente sin trabajo, deja un montón de tecnología,
de capacitación técnica, de trabajadores preparados que luego para volver a
reactivar este tipo de industrias nos llevan de 5 a 10 años”.
“Por lo menos
detengamos esta sangría, paremos esta tragedia que está sucediendo en el mundo
productivo y necesitamos avanzar. El consumo se va a reactivar siempre y cuando
la economía funcione, hoy hay una caída en el poder adquisitivo del trabajador,
y encima una apertura indiscriminada en las importaciones que agrava aún más la
situación”.




