La inestabilidad del Cerro Hermite volvió a forzar cambios de último momento en el operativo de emergencia. Este jueves, nuevas observaciones detectaron fracturas y movimientos del suelo que obligaron a evacuar preventivamente la zona baja donde funcionaban el campamento del Ejército y el puesto de Salud, y a replegar todo el dispositivo de asistencia a un lugar seguro.
El geólogo José Paredes explicó que desde las 15 horas del miércoles ya se observaba "bastante movimiento" en la zona de Cerro Dragón, lo que motivó su cierre. "Hoy se hizo una revisión de un sector más alto, pero que conecta con ese sector", detalló. Allí se constataron "fracturas nuevas" y "movimientos importantes". El desplazamiento se había corrido hacia la zona donde estaba instalado el Ejército, "a unos 20 metros" del campamento.
"Por lo tanto, preventivamente se decidió correr todas las instalaciones hasta algún lugar que sea seguro", afirmó el especialista. Esto incluye el puesto de Salud que funcionaba en el Club Talleres, cuya evacuación ya se había ordenado el día anterior.
Estudios en profundidad en el barrio Médanos
Consultado sobre la situación en Médanos, el barrio donde los vecinos exigen respuestas ante el riesgo de deslizamiento, Paredes aclaró que no se está "esperando" pasivamente, sino "colectando mucha información".
"Se están haciendo tomografías, que es un tipo de información dentro del barrio y en la ladera del cerro para entender qué tenemos debajo de lo que se ve en superficie", explicó. Estos estudios, junto con vuelos de drones, buscan definir "la potencialidad que tiene un deslizamiento". Los resultados de estas pruebas, que requieren procesamiento, podrían demorar "un par de días".
"No es un deslizamiento general de la ciudad"
Frente al temor que se ha extendido entre los vecinos de distintos barrios, el geólogo intentó llevar tranquilidad. "No está ocurriendo un deslizamiento general de la ciudad. Eso no está ocurriendo en ningún lugar", aseguró.
Explicó que, si bien toda la ladera sur del Cerro Hermite inició movimientos a fines de diciembre –con el evento más grande el pasado sábado–, ahora se producen "reacomodamientos" en diferentes sectores. El fenómeno actual es uno de ellos.
Lo que sí reconoció es que la situación ha generado un estado de alerta máxima en la población. "Todo el mundo está mirando algunos detalles que antes no miraba", lo que puede llevar a detectar cosas "que no tienen relación con este evento, pero que indudablemente han estado siempre acompañándonos en la ciudad".
Paciencia ante un proceso natural
El especialista pidió "calma" y "tranquilidad", especialmente a quienes no están en el sector directamente involucrado. "Es un proceso natural que tiene su dinámica", recordó, destacando que "afortunadamente se pudo anticipar que iba a ocurrir un evento grande" y no hubo víctimas.
Sobre los estudios en curso, aclaró que la información recolectada no da certezas absolutas, sino que sirve para "establecer escenarios" y mantener una "línea de alerta" que evite, por ejemplo, retornos masivos peligrosos. "Estamos trabajando, tratando de elaborar los mejores argumentos para todo lo que se tiene que hacer de aquí en adelante", concluyó Paredes, pidiendo paciencia a la población mientras analizan la batería de datos obtenida.


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