En un revelador balance de la investigación por la muerte de Diego Ezequiel Serón, el comisario Patricio Rojas, jefe de la División de Búsqueda de Personas, describió una pesquisa compleja desde su inicio, marcada por un vínculo familiar distante, contradicciones en los testimonios y la decisión de algunos parientes de bloquearlo de WhatsApp por pedir dinero, poco antes de su desaparición.
"Fue bastante tedioso el trabajo", afirmó Rojas, recordando que la denuncia se radicó con casi 24 horas de demora, el 8 de enero, luego de que Serón fuera visto por última vez el día 7 alrededor de las 15 horas al salir de su casa en el barrio Las Flores.
Familias fragmentadas y testimonios contradictorios
El oficial detalló las primeras dificultades: "Costó entrevistar al grupo familiar... las entrevistas fueron tomadas de manera escalonada". La información que aportaron fue "escasa, fragmentada, con muchas contradicciones", especialmente sobre las últimas fechas de contacto con el joven.
"Incluso algunos se incomodaron", señaló Rojas, y reveló un dato crucial: varios familiares hicieron referencia a que no veían a Diego en persona hacía más de un año, manteniendo una comunicación "únicamente esporádica, por teléfono, por mensajes". Esto evidenció, según el comisario, "un vínculo bastante distante y limitado" que impidió conocer su entorno social.
Más impactante fue la revelación sobre lo ocurrido horas antes de la desaparición. Investigaciones "hacia atrás" determinaron que en la madrugada del 6 al 7 de enero, Serón "estaba en un marcado estado de debilidad" y mantuvo comunicaciones pidiendo dinero a familiares. "Debido a la situación, donde él pedía dinero, los familiares lo procedieron a bloquear de la aplicación de WhatsApp", confirmó Rojas.
La reconstrucción del último recorrido y el hallazgo
Ante la falta de datos claros, el operativo desplegó todas las herramientas: perros rastreadores, análisis de cámaras y un minucioso rastrillaje. El seguimiento de más de 24 horas de filmaciones permitió reconstruir un trayecto de aproximadamente 25 cuadras: desde que salía de su casa en la zona alta de Las Flores (donde no hay cámaras) hasta ser captado por última vez en cámara, caminando en dirección al camino Centenario.
"Lo vemos en todo momento, lo vemos caminando solo, sin dialogar con nadie", enfatizó el comisario. Una cámara en calle Sarmiento, que apunta al Cerro Chenque, captó la secuencia de una persona sola en el aterrazamiento, pero "queda determinar si es una decisión que tomó él, o se cae", expresó con cautela.
Fue precisamente con el uso de un dron en esa zona escarpada del aterrazamiento del Chacón, en el Cerro Chenque, donde se logró el macabro hallazgo del cuerpo sin vida.




