El geólogo José Paredes, representante de la universidad en las reuniones técnicas por la emergencia en Altos del Kilómetro 3, confirmó este jueves que “todo el Cerro Hermitte está reactivado” y que el movimiento de su ladera “puede continuar por semanas, hasta que alcance un nuevo equilibrio”. En diálogo con la radio, Paredes detalló que el deslizamiento abarca más de 1.300 metros de longitud y se extiende desde la zona de Médanos hasta el barrio Marquesado.
“Lo que ha ocurrido es una reactivación de un deslizamiento que abarca toda la ladera. Este es un evento mayor que involucra toda la ladera, no solo un punto débil”, explicó el especialista. Agregó que los desplazamientos verticales ya alcanzan “entre uno y cuatro metros en algunos puntos”, y que la situación se complica porque “hay infraestructura urbana encima”, lo que dificulta las predicciones.
Un movimiento activo y sin fecha de fin
Paredes señaló que el deslizamiento “lleva entre 15 y 17 días de desplazamiento continuo y no terminó”. Aclaró que “no hay forma de predecir cuándo se va a detener”, ya que se trata de un proceso natural que solo cesará cuando “se alcancen nuevas condiciones de equilibrio”. Mencionó que, aunque este año no hubo lluvias significativas, la combinación de pendientes pronunciadas, arcillas expansivas y la carga urbana fue suficiente para desencadenar el fenómeno.
Monitoreo en tiempo real y rotura de servicios
El geólogo mencionó que, ante la imposibilidad de detener el movimiento, se está trabajando en un sistema de monitoreo continuo junto a la Municipalidad y la universidad. “La información llega casi en tiempo real: te das cuenta inmediatamente si se rompe una cañería de agua o un caño de gas pierde presión”, indicó, destacando que las roturas de servicios actúan como “indicadores directos” de la deformación del suelo.
Similitud con otros puntos críticos de la ciudad
Paredes comparó la situación del Cerro Hermitte con otros deslizamientos activos en Comodoro, como el del Chalet Huergo, el camino alternativo y la zona de La Caballeriza en Kilómetro 3. Explicó que todos comparten factores geológicos comunes: “arcillas expansivas que se hinchan con la humedad y se contraen al secarse, pendientes pronunciadas y carga antrópica (edificaciones)”.
“Es un problema natural con un escenario urbano encima”
El especialista concluyó remarcando que “se ha liberado presión en varios puntos, pero el movimiento sigue activo”. Advirtió que, si bien no puede asegurarse que la situación empeore, “ha quedado una señal clara de que toda la ladera puede moverse”, por lo que será necesario “monitoreo constante incluso después de que cese el desplazamiento actual”.
La explicación técnica confirma la gravedad de la emergencia y justifica el reclamo vecinal por información clara, monitoreo profesional y soluciones estructurales a mediano plazo, más allá de las respuestas urgentes que requieren las familias afectadas.
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