Jessica Schwab se dirigió a la comunidad para narrar en primera persona los terribles momentos que vivió tras la desaparición y posterior hallazgo sin vida de su hermana, Valeria. Denunció la inseguridad y las condiciones del lugar, y realizó un urgente pedido de colaboración.
"No puede ser que en una zona tan transitada, donde salimos los deportistas, esté la luz apagada. Era una boca de lobo, no se veía nada", afirmó Jessica, señalando la falta de iluminación y la existencia de "aguantaderos" como factores que facilitaron el ataque. La fiscalía ya calificó el hecho como "un ataque forzoso" y "deliberado".
La búsqueda desesperada y el hallazgo
Jessica relató que, al notar que su hermana no respondía, "a los 15 minutos, media hora ya estábamos buscándola". Sin embargo, criticó las demoras burocráticas: "tuvimos que ir a la búsqueda de personas... tuve mucho tiempo perdido porque yo la tenía que salir a buscar a esa hora. Ya era tarde".
Finalmente, fueron sus amigos y los de Valeria quienes encontraron el cuerpo y el celular de la víctima, este último "al lado de la Renault, justo enfrente del carril, en la otra ruta". Jessica agradeció especialmente a dos jóvenes que la acompañaron en la oscuridad: "dos chicos que estaban ahí en la playa... me hicieron el aguante y les doy muchas gracias porque me contuvieron en el momento indicado".
Un llamado a la acción: viralizar y colaborar
Desde el dolor, Jessica hizo un pedido claro a la comunidad: "Por favor les pido que lo viralicen. Y que se trate de encontrar a toda la persona que haya visto algo en ese momento". Pidió justicia con firmeza: "No puede ser que a la mujer nos maten. No puede ser que no podamos ir a la esquina sin tener miedo. Yo ya no sé andar en bici sola porque me da miedo".
Sobre el accionar policial, fue crítica con el sistema pero no con los efectivos: "En todo momento muy respetuosos. No tengo nada en contra de ellos. Lamentablemente, es lo que pueden hacer con lo poco que les dan".
Un final con un llamado a la unidad
Agradeció el acompañamiento vecinal y cerró con un mensaje de fortaleza colectiva: "Gracias a todos por estar y ojalá esto sea... así siempre, acompañándonos entre todos porque así se logran las cosas".
El testimonio de Jessica Schwab no solo expone la tragedia familiar, sino que pone en evidencia fallas de infraestructura, protocolos de búsqueda lentos y la alarmante vulnerabilidad de las mujeres en el espacio público, convirtiéndose en un grito colectivo por justicia y seguridad.
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