Mientras persisten las violaciones del alto el fuego, nuevos atentados en Gaza dejan víctimas y heridos, al tiempo que la agencia de la ONU para la infancia denuncia la muerte de trabajadores humanitarios.
Los ataques de colonos ilegales israelíes, incursiones militares y varias restricciones en la mezquita de Al-Aqsa marcan la nueva ola de violencia que sufre Cisjordania ocupada, donde las comunidades palestinas siguen en riesgo.
El Gobierno de Líbano denunció como “crímenes de guerra” los ataques de Israel en el sur del país que mataron a una periodista e hirieron a otra. Advirtió que no son hechos aislados, sino parte de un patrón que viola el derecho internacional.
“Llegar a la Franja de Gaza con la misión más grande en la historia, más de 80 barcos y miles de personas con ayuda humanitaria con trabajadores de la salud, educación y bioconstructores para romper el bloqueo y lograr trabajar junto al pueblo palestino en la reconstrucción de Gaza en función de las necesidades de los gazatíes y no la impuesta por el imperialismo, tomando la autodeterminación de los pueblos como bandera” – Celeste Fierro, ex legisladora que integra la Global Sumud Flotilla.
Líbano entra en una nueva fase del conflicto tras una oleada de ataques sin precedentes que ha dejado cientos de muertos y partes de la capital en ruinas.
“Israel me arrebató un pedazo de mi corazón, mi única hija”: Anwar Farraj, un padre de familia en Gaza, creía que con el alto el fuego que empezó en octubre de 2025 sus hijos ahora tendrían posibilidad de sobrevivir. Pero Israel borró esa esperanza con un ataque que mató a su única hija: Salsabeel, de 12 años.