El 'Euro-Mediterranean Human Rigghts Monitor' criticó el sábado al ejército israelí por rociar con sustancias químicas tierras agrícolas del sur del Líbano y Siria para inhabitarlas.
En una publicación de la plataforma X de parte de la Agencia de Noticias Yemení (Saba), el Monitor Euromediterráneo afirmó que «la pulverización de sustancias químicas por parte del ejército israelí sobre vastas áreas agrícolas del sur del Líbano y Siria tiene como claro objetivo convertir las zonas agrícolas en tierras inhabitables».
El Monitor explicó además que Israel está destruyendo la infraestructura económica en estas zonas y privando a la población de sus medios de vida básicos.
Líderes de países del Caribe pidieron “tomar una acción colectiva” para respaldar a Cuba frente al asedio energético y la presión de EE.UU. En tanto, México envió un segundo cargamento de ayuda humanitaria a la isla.
Aprovechando su discurso del Estado de la Unión, el presidente de EE.UU., Trump, volvió a advertir a Irán que prefiere la diplomacia, pero que no le “permitirá” desarrollar un arma nuclear. Lo que Teherán rápidamente calificó de “grandes mentiras”.
La utilización de armas termobáricas e incendiarias provocan la incineración y fragmentación de cuerpos, lo que constituye un crimen de guerra bajo los principios de distinción y proporcionalidad, señalan abogados de derechos humanos. Todo esto, sumado a las atrocidades que viene cometiendo Israel contra Palestina desde hace años.
Violando otra vez el alto el fuego, Israel lanzó una andanada de ataques este sábado que sacudió toda Gaza y cobró decenas de víctimas. Desde que entró en vigor el alto el fuego a principios de octubre, los ataques israelíes han cobrado la vida de 524 palestinos y causado heridas a otros 1.360, y perpetrando 1.450 violaciones a la tregua, según informó la Oficina de Prensa de Gaza el sábado.
Las autoridades de las Conferencias Pugwash expresan su profunda preocupación por los ataques militares perpetrados por Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela el 3 de enero de 2026, incluyendo la captura extraordinaria del presidente del país y exigen el cese inmediato de cualquier acción militar y el retorno a la diplomacia no violenta, respetuosa del estado de derecho, para prevenir una mayor escalada militar y el riesgo de conflictos regionales más amplios.