En el marco del paro nacional de tres horas convocado por el gremio bancario, Jorge Uliarte, representante de La Bancaria en Comodoro Rivadavia, se refirió a la delicada situación del sector financiero y al impacto de la crisis económica en los trabajadores y en la comunidad en general.
La medida de fuerza responde a los cierres de sucursales del Banco Hipotecario en distintas ciudades del país, como Tandil, San Francisco y Quilmes, y también alcanza a la casa matriz del Banco Central en Buenos Aires. “En todo el país hay paro de tres horas. En este caso también está afectada la casa central, lo que puede generar inconvenientes con la disponibilidad de dinero”, explicó Uliarte.
Desvinculaciones y alerta en Comodoro
Uliarte informó que desde fines de 2025 hasta la fecha se registraron siete desvinculaciones en el sector bancario local, siendo el Banco Patagonia y el Banco Santander los más afectados. El caso más traumático fue el cierre del Banco Santa Cruz, que dejó a numerosos trabajadores sin empleo.
“Estamos en alerta y movilización para no tener sorpresas. Por ahora, la sucursal de Comodoro no está en el radar de cierre porque es rentable, pero nada está garantizado”, advirtió.
Crisis social y endeudamiento
El representante gremial describió un panorama social alarmante: “Se nota en las calles: poca gente, muchos negocios cerrados, casas en venta. Antes no se conseguía lugar ni para estacionar, hoy sobra espacio. Eso refleja la crisis”.
Uliarte señaló que el endeudamiento de la población alcanzó niveles preocupantes. “La gente ya no saca créditos para invertir, sino para refinanciar tarjetas, para llegar a fin de mes, para comprar alimentos. Estamos viendo una morosidad altísima. Los servicios se están dejando de pagar”, detalló.
Y añadió: “Hoy ver un carrito lleno en el supermercado es una rareza. La gente compra lo justo y necesario para el día. La inflación real es mucho mayor que la declarada”.
El trabajador bancario, también afectado
Si bien el gremio bancario logró mantener salarios acordes a la inflación mensual, Uliarte reconoció que muchos trabajadores también sufren la crisis. “Hay compañeros que se están endeudando, refinanciando. Por ahí trabajaban los dos y el cónyuge se quedó sin empleo. La indemnización es una alegría de poco tiempo. Después, los servicios siguen aumentando”, sostuvo.
Críticas a los despidos y a la falta de humanidad
Uliarte cuestionó duramente la metodología de los despidos en el sector. “Es muy feo que un trabajador esté sentado en su escritorio y venga una escribana a levantarle un acta diciendo que a partir de mañana no trabaja más. O que estés hablando bien con tu gerente y llegues a tu casa y tengas un telegrama de desvinculación. Es una manera muy perversa”, expresó.
“Nosotros no pedimos que la tecnología no avance, pero sí que haya reinserción laboral y reacomodamiento de los puestos de trabajo. Hoy con un celular hacemos lo que antes requería cinco personas. No podemos tapar el sol con las manos, pero sí podemos ser más humanos”, concluyó Uliarte.
.png)
.png)
.png)
.png)
.png)