“Hay un sesgo que quiere generar una
política de que las personas ‘desistan de hacer denuncias’. Esto es debido a un
gran lobby de algunos estudios jurídicos que están generando y dando vueltas
por la farándula y con el apoyo de algunas agrupaciones de varones que
promueven este tipo de iniciativas que hay que ponerle nombre y apellido. Este
proyecto fue presentado por Carolina Lozada y Lemoyne como una forma de negar
una dualidad”.
“De la cantidad de femicidios que llevamos
elevados a lo largo de todos estos años, solo un 25% tenían denuncias previas. Con
lo cual queda demostrado que lo que está fallando, es la falta de acceso a
justicia y a patrocinios jurídicos gratuitos, es una ley que no se está
cumpliendo. Entonces vemos con mucha preocupación como algunas legisladoras se
ocupan más de generar nuevas noticias para tapar otras cuestiones que tienen
que ver con los incumplimientos que hay de las leyes en materia de violencia de
género”.
“En los basamentos de este proyecto de ley,
cuenta con la comisión que lo acaba de aprobar, que obviamente próximamente se
transformará en un pleno del Senado para aprobarla o desaprobarla. La realidad es
que lo que estamos viendo con estos temas y con este proyecto es que no está
basado en ningún instrumento de análisis”.
“Para generar una política pública, una
ley, primero tenés que hacer un diagnóstico, un cuadro de situación basado en
estadísticas confiables, en estadísticas que tengan que ver con la realidad que
padecen no sólo las mujeres, sino familias enteras que no encuentran manera de
presentarse ante la justicia porque no tienen patrocinio y todas las trabas que
hay, que tienen que ver con que se desalienten las denuncias. Lo que tenemos
que hacer es todo lo contrario, alentarla para poder prevenir, para que el
Estado actúe y para que la justicia también actúe con una perspectiva integral
de los derechos humanos”.
“Busca hacer desaparecer todas aquellas leyes que han
sido admiradas por el resto del mundo”
“Ejemplo, la ley 26485 que define todos los
tipos y modalidades de violencia, no solamente la violencia familiar, la ley de
patrocinio jurídico gratuito, la ley Micaela que obliga a todos los
funcionarios de los tres poderes a capacitarse en esta temática, la ley Brisa, que
es la ley que le daba una asignación económica a hijos e hijas de víctimas de
femicidios”.
“La realidad es que la situación es muy grave,
el desfinanciamiento, la desarticulación, han dado de baja el plan Enia, que
era el plan para el embarazo no intencional. Todo lo que ha sido admirado por
políticas de la región, del mundo inclusive, la están tratando de destruir
justamente en base a una ideología que desarma todos aquellos pactos y convenios
internacionales que nuestro país ha firmado y que ha homologado”.
“Estamos en una situación de retroceso,
pero seguiremos adelante en la lucha y veremos cómo seguir ayudando a las
víctimas”.




