“Cuando uno dice el submarino y la
tripulación, empezó a tener no solamente cara y nombre, sino qué había detrás
de los tripulantes, porque cuatro esposas representan al resto. Uno tendrá un
hijo menor, dos o más hijos, pero las realidades eran las mismas. Era gente muy
joven, con vocación porque habían elegido el trabajo en la Armada de
submarinistas, con preparación, con proyectos, también con quejas y con
problemas en el trabajo, y también con la limitación de no poder verbalizar, no
poder quejarse, y no poder irse, porque entonces el camino era dónde buscar
trabajo de submarinista en la Argentina”.
“También hubo un par de testimonios clave,
por ejemplo, el oficial que se bajó y se borró de ser submarinista, se dio de
baja luego de haber vivido hechos grandes, clarísimos, que eran los
antecesores, que eran los que avisaban que el submarino no podía seguir en la
navegación de Julio, en donde les pasó lo mismo que ahora, pero pudieron zafar,
y él se dio cuenta de haber visto la cara de la muerte”.
Dos
declaraciones claves
“El día de ayer hubo dos declaraciones, un
ex jefe de la división de submarinos, que comentó y justificó, que no se había
hecho el ingreso a dique seco, para que se den cuenta que eran las reparaciones
que le tocaba realizar al submarino, por una cuestión presupuestaria”.
“El presupuesto lo decide la Armada, y
quién decide qué fondos va a tener la Armada, es el poder político. ¿Y quién
era el presidente en ese momento? el ingeniero Macri. Entonces podemos concluir
que el submarino no se hizo los arreglos necesarios por un tema de recorte
presupuestario decidido por ese gobierno en ese momento, la primera pata
política”.
“La segunda fue que uno de los
sobrevivientes tripulantes de aquella ‘tragedia’ que se bajó en Ushuaia cuando
habían concluido la primera etapa de la última navegación, y entonces él contó:
se salvó la vida por no seguir embarcado”.
“Cuando desaparece el submarino y empiezan
a buscarlo, fue conducido por el COF, es decir, uno de los que está ahí sentado
en el banquillo de los acusados, a una reunión con el jefe de la Armada y el
ministro de defensa de ese momento, Oscar Aguado”.
“Él comentó que era para decir qué pensaba qué
había pasado en la navegación hasta llegar a Ushuaia, pero también estaba
presente otro tripulante que no estaba en la dotación última, Figueroa. llama
la atención, por qué en diciembre de 2017 estaba Figueroa en esta reunión. Él es
el suboficial electricista que instaló la teoría que se había abierto la
válvula ECO-19 por donde entró el agua ‘por un accidente’, por algún tripulante
que se apoyó sobre la válvula. Algo que hemos podido probar en este juicio, que
es imposible abrir algo circular que es con un tornillo sin fin y da muchas
vueltas para poder abrirlo, simplemente porque alguien se apoya”.
“Todo esto es lo que queríamos poner blanco
sobre negro. Vamos a aportarlo a la investigación de Caleta Olivia junto con un
par de declaraciones que estamos esperando para dentro de dos semanas. Y así
vamos avanzando y es cada día más difícil, por supuesto, es más difícil romper
con ese blindaje que tiene la Armada. Pero, siempre por un resquicio, siempre
por un lugar inesperado, la verdad surge la van diciendo incluso los entrenados
testigos”.




