“La ley que teníamos hasta el día de ayer se
ganó en la calle por el pedido de la gente de defender el agua, es que lo que estamos
pidiéndole a la gente que se nos sume a esta demanda colectiva”.
‘La
demanda colectiva más grande de la historia’
“No queremos ser solo nosotros los que la
llevemos adelante, queremos llevar los nombres y las voces de las miles y
millones de personas que tiene Argentina que quieren seguir defendiendo el
agua. Vamos a judicializar, pero no lo vamos a hacer solos. Estamos convocando
a todos los argentinos a que se sumen a esta judicialización y que sean parte
de la demanda colectiva más grande de la historia”.
Quienes quieran ser parte pueden
ingresar a demandacolectiva.glaciares.org
En esa página, tienen que ingresar sus
datos y ya estarán participando. “Obviamente esto va a llevar un tiempito
porque en paralelo están todos los equipos de abogados de las distintas
organizaciones trabajando para generar esta demanda. Pero nosotros queremos que
esa demanda vaya acompañada con los miles de nombres de las personas que exigen
que la Ley de Glaciares vuelva a ser la que era y que se vuelva a proteger el
agua”.
“Es un bochorno lo que pasó ayer en el
Congreso y esto no termina acá. Para nosotros es un paso más de esta lucha y
esto hoy es un nuevo comienzo, la gente eso tiene que saberlo. No hay que bajar
los brazos, no hay que sentirse derrotados, todo lo contrario. A partir de
ahora empieza otra etapa y nosotros esto lo vamos a ganar, la Ley de Glaciares
va a volver a ser la que era”.
Lo
que implica la reforma
“Con esta reforma cada provincia va a poder
decidir que queda protegido y que no, con lo cual los presupuestos mínimos
dejan de existir por más de que sigan figurando en el título. Es ilegal, porque
va en contra de nuestra ley general del ambiente y de la ley que ratifica el
acuerdo de Escazú”.
“Eso es una regresión ambiental, obviamente
el proceso viciado que tuvo esta reforma porque se intentó hacer de manera
exprés en la Cámara de Senadores, ni siquiera se le dio la posibilidad de
participar a la ciudadanía”.
“Había una intención clara desde el principio, desde
el oficialismo y desde sus aliados, de que esta reforma ocurra, y la verdad es
que nunca importó lo que nosotros los argentinos teníamos para decir”.




