“Con mucha expectativa de que esté acá en nuestra casa de los veteranos. Siempre fue un sueño para mí traerla acá. Cuando regresa del Vaticano donde tuvo la bendición de nuestro Papa Francisco, hace su recorrido por la zona pero comienza la pandemia. En el año 2021 iba a estar acá, pero se suspendió toda peregrinación. Después tardó mucho tiempo en salir a recorrer el país, y que hoy esté acá, es un motivo de orgullo y emoción permanente”.
La presencia de vecinos y veteranos no se hizo esperar en el centro
“Acá hay vecinos que están presentes, están
contentos charlando entre ellos. Compartiendo un mate, un café, un té. Nos hace bien a nosotros que se haga eso, porque allá compartíamos todo, aunque
sea una miga de pan, lo compartíamos entre los soldados. Sabemos que fue muy
duro y difícil estar y sobrevivir a eso. Rezábamos mucho a la Virgen y nos
encomendábamos muchas veces a ella cuando el momento era muy difícil”.
“Yo soy protagonista del año 82 en la procesión. Mucha gente me invita para que los acompañe a ellos porque soy el protagonista de esa historia, y a mí me llena de orgullo y emociones. Esta Virgen que recorre el país es la original. Es la que tuvimos Malvinas y por eso genera mucha emoción y llanto”.
“En la guerra uno siempre dice: ‘yo quiero
volver, quiero ver a mi mamá, a mi papá".
"Como yo le decía en las cartas, 'que
no haya guerra’. Pero bueno, la guerra empezó y nos encomendamos a Dios casi
todos los días”.
“En mi caso, cuando nosotros nos obligaron a ir al frente de batalla el 14 de junio a la madrugada, con el soldado Ortiz y Sobarzo rezamos para ir al frente y nos encomendamos a Dios porque ahí nos dimos el abrazo de despedida. Subimos a los camiones y fuimos al frente de batalla con ese pensamiento de unión, de hermandad y de fe, porque yo pensé que no volvía”.


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