Vecinos del barrio Ara San Juan denunciaron el estado crítico de varias viviendas construidas por el IPV, afectadas por los movimientos de suelo y la arcilla expansiva característica de la zona. En diálogo con Pulso de Radio por La Constructora FM 103.3, el vecino Jesús Ruiz advirtió que una casa que fue evacuada hace dos meses está al borde del derrumbe y que “si no la demuelen, se va a caer sobre la casa del vecino”.
“No
es la única casa en esa manzana, deben haber siete u ocho ya con daños
muy graves. Una de ellas la recalzaron con hormigón armado y se volvió a
romper”, afirmó Ruiz, quien aseguró que los problemas estructurales son progresivos:
primero aparecen grietas, luego filtraciones, luego se parten los
pisos, hasta que la vivienda llega a un punto crítico sin solución.
Falta de respuesta del IPV y presión a los vecinos
Sostuvo que hace seis años comenzaron a reclamar por los daños, incluso con actas de escribano, pero nunca obtuvieron respuesta. “El
IPV sigue cobrando las cuotas como si la casa estuviera bárbara, y no
es así. Los vecinos que perdieron el trabajo tienen que elegir entre
darle de comer a sus hijos o pagar la cuota”, denunció.
Además, criticó la actitud del instituto: “Lo
único que recibimos son aprietes: si no pagás, te sacamos de la casa,
te embargamos todo. No es la manera. Estamos en democracia, lo que tiene
que primar es el diálogo”.
Pedido de intervención y advertencia judicial
Ruiz señaló que el gobernador es la máxima autoridad del IPV y reclamó que se acerque al barrio a escuchar a los vecinos. “¿Puede ser que el señor gobernador no se pueda acercar a hablar con nosotros?”, cuestionó.
Ante la falta de respuestas, adelantó que un grupo de vecinos ya inició acciones judiciales y que otros se sumarán. “Si
no se soluciona, van a empezar a subir cartas documento y va a haber
una suba de juicio. No lleguemos a eso, sentémonos en una mesa a
dialogar”, planteó.
Estudios de suelo que no se tuvieron en cuenta
El vecino recordó que existen estudios de suelo que recomendaban otro tipo de fundaciones distintas a las ejecutadas. “Hay
dos empresas que hacen estudios en Comodoro y no recomendaron hacer una
platea con hierro del 4,2. Recomendaron otro tipo de fundaciones y no
se hicieron”, concluyó, y advirtió: “Esto es una bomba de tiempo. ¿Cuántas casas van a quedar en pie acá en cinco o diez años? No lo sé”.